Argoticos
Poeta recién llegado
Seguro bailaremos,
al calor del buen tiempo,
en el todo con sentido,
de que ya no cuela más
de que la evidencia
traicionera de planes perversos
que pretendían durar,
hoy van cayendo
al baile que sueñan
la justicia, la dignidad,
y palabrería viene
palabrería va
entonados nos queremos
de envalentonados líquidos,
y el mundo de las drogas,
nos traspasa por las calles,
en donde nuestros pies
calzados distan lejos
de vibraciones pachamámicas.
Y el mundo sigue y parece ser
lugar de representaciones,
papeles a rodar
papeles que liberan,
Tu pasas, pero por aquí,
Sello viene, sello no va,
Administración por favor,
de los que distan al margen
en suburbios de película
de triunfos, logros, hazañas,
Tu u el otro, no hay más
matices reinarán al foco solar
en la mañana que se aproxima
desde proximidades tiernas
de abundancia en la tierra
de flechazos certeros, sin diana
directos al universo,
de estrelladas colisiones presentes
que aún brillan a pesar de nosotros
que bailamos en ajeno frenesí
del equilibrio colindante
a cada instante, canta libre
según su orden,
para no perderse
¡Ay princesa, que escapaste de palacio!
Llegó tu hora a decidirte,
Y mientras lo grave ocurre
Lo lindo es verte,
y saber tal vez
del pánico
compartido
del vértigo
diseñado
para fuertes de corazón
de envalentonadas maneras
de seguir
alguna dirección
que los astros establezcan
según torpe superstición,
de caer, mil veces caer,
y seguir hasta ya no poder
con fuerzas desconocidas
que arrastran a lo no deseado.
¡Miren por allí! ¡Dios, qué cavidades! Nos dirigimos sin miramiento,
arde la piel, por vapores y gases
¡Oh Dios mío, he visto una criatura!
¡Allí se esconde otra!
Avanzan en dirección peligrosa,
al interior de la oscuridad,
porque ellos lo pactaron.
Descender al abismo
al oscuro océano de tierra
denso material
cuevas profundas de locura
entramados con objetivos
desconocidos por nosotros.
al calor del buen tiempo,
en el todo con sentido,
de que ya no cuela más
de que la evidencia
traicionera de planes perversos
que pretendían durar,
hoy van cayendo
al baile que sueñan
la justicia, la dignidad,
y palabrería viene
palabrería va
entonados nos queremos
de envalentonados líquidos,
y el mundo de las drogas,
nos traspasa por las calles,
en donde nuestros pies
calzados distan lejos
de vibraciones pachamámicas.
Y el mundo sigue y parece ser
lugar de representaciones,
papeles a rodar
papeles que liberan,
Tu pasas, pero por aquí,
Sello viene, sello no va,
Administración por favor,
de los que distan al margen
en suburbios de película
de triunfos, logros, hazañas,
Tu u el otro, no hay más
matices reinarán al foco solar
en la mañana que se aproxima
desde proximidades tiernas
de abundancia en la tierra
de flechazos certeros, sin diana
directos al universo,
de estrelladas colisiones presentes
que aún brillan a pesar de nosotros
que bailamos en ajeno frenesí
del equilibrio colindante
a cada instante, canta libre
según su orden,
para no perderse
¡Ay princesa, que escapaste de palacio!
Llegó tu hora a decidirte,
Y mientras lo grave ocurre
Lo lindo es verte,
y saber tal vez
del pánico
compartido
del vértigo
diseñado
para fuertes de corazón
de envalentonadas maneras
de seguir
alguna dirección
que los astros establezcan
según torpe superstición,
de caer, mil veces caer,
y seguir hasta ya no poder
con fuerzas desconocidas
que arrastran a lo no deseado.
¡Miren por allí! ¡Dios, qué cavidades! Nos dirigimos sin miramiento,
arde la piel, por vapores y gases
¡Oh Dios mío, he visto una criatura!
¡Allí se esconde otra!
Avanzan en dirección peligrosa,
al interior de la oscuridad,
porque ellos lo pactaron.
Descender al abismo
al oscuro océano de tierra
denso material
cuevas profundas de locura
entramados con objetivos
desconocidos por nosotros.
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