Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Surcos
Presiento una lenta agonía
recorriendo tu árido sendero,
dibújame en tierra fértil
con rayos de tibio sol,
la sonrisa del arco iris
y con la fuerza del arado
desbrozarás mi vida,
mi talante y mis sombras;
Campos de luna blanca
de árboles y estrellas
del rocío tempranero,
cubridme
me de noble simiente
y dejadme reposar,
que mi ondulante figura
sirva de inspiración,
a la nueva luna;
Tiempo estival campesino,
son campos de oro y trigo
de suaves atardeceres,
cada surco tuyo, es un verso,
la esperanza tu canción,
acaríciame y sírvete agusto
del oro y del trigo,
de tus bellos...surcos.
Autor: Ángel San Isidro
Todos los Derechos Reservados
Presiento una lenta agonía
recorriendo tu árido sendero,
dibújame en tierra fértil
con rayos de tibio sol,
la sonrisa del arco iris
y con la fuerza del arado
desbrozarás mi vida,
mi talante y mis sombras;
Campos de luna blanca
de árboles y estrellas
del rocío tempranero,
cubridme
me de noble simiente
y dejadme reposar,
que mi ondulante figura
sirva de inspiración,
a la nueva luna;
Tiempo estival campesino,
son campos de oro y trigo
de suaves atardeceres,
cada surco tuyo, es un verso,
la esperanza tu canción,
acaríciame y sírvete agusto
del oro y del trigo,
de tus bellos...surcos.
Autor: Ángel San Isidro
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