Lina Storni
Mujer Poeta
Fueron dóciles
sus dedos en mi cuerpo...
Dibujaba sobre el seno
aureolas circulares.
Fueron dulces sus besos en mi boca
añejos como el vino, demorados.
Su vientre se hizo amigo de mi vientre.
Yo me sentí virgen,
( Él ,se habrá sentido otro)
Fueron dulces sus manos en mi rostro;
me dio a beber sus dedos,
me dio a beber su esperma...
Luego como si no existiera ocaso
el me absorbió completa,
palmo a palmo.
Su lengua se movía en mis entrañas
las piernas separadas
eran lamidas, que subían y bajaban...
y le pedí que entrara.
Fue muy bueno su sexo con el mío.
Me penetró despacio,
movimiento de ola,
minutos contados
que volaron todos,
¡Oh dicha viajera!
Temblaron mis muslos,
yo toda temblè
a él...;
A él le tembló el alma,
que era mi alma, también.
Marzo de Eros/Señor
Essia Ocaso
sus dedos en mi cuerpo...
Dibujaba sobre el seno
aureolas circulares.
Fueron dulces sus besos en mi boca
añejos como el vino, demorados.
Su vientre se hizo amigo de mi vientre.
Yo me sentí virgen,
( Él ,se habrá sentido otro)
Fueron dulces sus manos en mi rostro;
me dio a beber sus dedos,
me dio a beber su esperma...
Luego como si no existiera ocaso
el me absorbió completa,
palmo a palmo.
Su lengua se movía en mis entrañas
las piernas separadas
eran lamidas, que subían y bajaban...
y le pedí que entrara.
Fue muy bueno su sexo con el mío.
Me penetró despacio,
movimiento de ola,
minutos contados
que volaron todos,
¡Oh dicha viajera!
Temblaron mis muslos,
yo toda temblè
a él...;
A él le tembló el alma,
que era mi alma, también.
Marzo de Eros/Señor
Essia Ocaso
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