Lírico.
Exp..
Sus normas
Silencio, escucho pasos, que me parta
un rayo si no sé quién ha venido;
de nuevo con su sed de ser sonido
articulado en versos a la carta.
Es entelequia, espíritu que ensarta
cuartetos y tercetos con sentido;
torrente de los ritmos emitido
hasta la saciedad; jamás se harta.
Regresa a visitarme este inquilino
voluble como el sueño. Un sibilino
destino ineludible por las formas.
Como humo del deseo, se adelanta
a todas mis acciones. Mi garganta
canta lo que he vivido, con sus normas.
Silencio, escucho pasos, que me parta
un rayo si no sé quién ha venido;
de nuevo con su sed de ser sonido
articulado en versos a la carta.
Es entelequia, espíritu que ensarta
cuartetos y tercetos con sentido;
torrente de los ritmos emitido
hasta la saciedad; jamás se harta.
Regresa a visitarme este inquilino
voluble como el sueño. Un sibilino
destino ineludible por las formas.
Como humo del deseo, se adelanta
a todas mis acciones. Mi garganta
canta lo que he vivido, con sus normas.
Última edición: