infeliz?
Feliz
Aprender a sentir
Hoy el grito que llevo encerrado,
arrinconado en la boca,
me atraviesa sin gestos la mejilla,
sólo con sus barrotes
y su lengua salada.
Se me oxida esta calma,
leprosa de vientos
y fondos marinos.
Hoy nuestros girasoles
son un campo
de grises molinos
que escupen aceite.
Tengo que hallarme intacto,
detrás de la maleza,
para amarte de nuevo.
Tengo que susurrarte cien aromas
o armarte una sonrisa
que huela a primavera.
Hoy voy a sosegar mis emociones,
como un rosal que empapa sus espinas de rocío
para dar tiernos besos de luz a cada rosa.
Aprender a amar
Quiero que tú me aprendas,
como yo aprendo el hueco de tu árbol,
como yo aprendo el fuego de tu monte
y su espalda ceniza.
Quiero que tú me aprendas
sin colores,
como el gesto nublado de la noche
y su ceño fruncido a las estrellas,
como yo aprendo el pájaro callado
que anida en tu mejilla.
Quiero aprender, si no,
que no me aprendas,
para cuajar tu adiós de crisantemos,
cuando tu corazón se arrugue
y se desprenda.
Hoy el grito que llevo encerrado,
arrinconado en la boca,
me atraviesa sin gestos la mejilla,
sólo con sus barrotes
y su lengua salada.
Se me oxida esta calma,
leprosa de vientos
y fondos marinos.
Hoy nuestros girasoles
son un campo
de grises molinos
que escupen aceite.
Tengo que hallarme intacto,
detrás de la maleza,
para amarte de nuevo.
Tengo que susurrarte cien aromas
o armarte una sonrisa
que huela a primavera.
Hoy voy a sosegar mis emociones,
como un rosal que empapa sus espinas de rocío
para dar tiernos besos de luz a cada rosa.
Aprender a amar
Quiero que tú me aprendas,
como yo aprendo el hueco de tu árbol,
como yo aprendo el fuego de tu monte
y su espalda ceniza.
Quiero que tú me aprendas
sin colores,
como el gesto nublado de la noche
y su ceño fruncido a las estrellas,
como yo aprendo el pájaro callado
que anida en tu mejilla.
Quiero aprender, si no,
que no me aprendas,
para cuajar tu adiós de crisantemos,
cuando tu corazón se arrugue
y se desprenda.
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