amormejia
Poeta veterano en el portal
Un suspiro se pierde entre tus ojos y el mar
lejos, entre un horizonte se oculta
varado en el arrecife de tu exótica belleza
navegando las profundidades de lo deseado,
de lo que se ve como niño y, no se puede tocar...
lejos, entre un horizonte se oculta
varado en el arrecife de tu exótica belleza
navegando las profundidades de lo deseado,
de lo que se ve como niño y, no se puede tocar...
Sentada en tu trono de sirena te veo
haciendo malabares de mis adentros
hundiendo esa belleza en mis venas
abriendo cada espacio en mi existencia
y poseyéndome hasta lo más profundo
donde sólo tu grandeza puede llegar.
haciendo malabares de mis adentros
hundiendo esa belleza en mis venas
abriendo cada espacio en mi existencia
y poseyéndome hasta lo más profundo
donde sólo tu grandeza puede llegar.
Ese suspiro y mirada llegaron a su destino
la distancia fue una minucia del hombre
la milla es el milímetro entre nuestros labios
esos que desde lejos se acarician en silencio
se disfrazan de pétalos sueltos en la bruma
y en ese río que termina en el delta de ese,
tu mar abierto, furioso al deseo y pasivo al tierno roce.
la distancia fue una minucia del hombre
la milla es el milímetro entre nuestros labios
esos que desde lejos se acarician en silencio
se disfrazan de pétalos sueltos en la bruma
y en ese río que termina en el delta de ese,
tu mar abierto, furioso al deseo y pasivo al tierno roce.
Suspiro desde mi frontera
y lloro con el humo de la leña de tu amor
es por eso, que tu hoguera me alimenta
me sofoca en la ansiedad de esa piel morena
de ese olor a almíbar de juventud y madurez
a la sombra del follaje de tu cuerpo cubriéndome.
y lloro con el humo de la leña de tu amor
es por eso, que tu hoguera me alimenta
me sofoca en la ansiedad de esa piel morena
de ese olor a almíbar de juventud y madurez
a la sombra del follaje de tu cuerpo cubriéndome.
Hoy soy brisa entre tu pelo y el son de tus senos
de tus caderas embravecidas
del son ardiente de esos glúteos deseosos
y la humedad que destila ese recuerdo mío...
de tus caderas embravecidas
del son ardiente de esos glúteos deseosos
y la humedad que destila ese recuerdo mío...
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