Camy
Camelia Miranda
Cala el poniente con su voz serena
antes que brillen notas en las flores,
dándole brío y versos a la arena,
aire a los pasos izan sus fulgores.
Iris por casa, bienestar terrena,
sabia que guía un parto de colores,
labra con tinta viva y de la buena
anchos bohíos plenos de licores.
Tanto latir me dora, me transporta;
ara con viento cálido, universos,
nutre senderos tibios en mi aorta.
Miro y pretendo círculos diversos;
ígneo surco que se orilla y exhorta,
austro de cauces bullen tan inmersos.
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