BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nostalgia de un cielo impoluto
manchado de sangre cielos inmensos
taciturnos mezclados con la savia
otoñal de un ciempiés colérico y abandonado.
En la superficie guardo un ramito de violencias,
un característico añejo tributo a algún dios pagano,
donde las mezclas ignoran aquello que contribuye
y paga su metálico don de oxígeno metódico.
Melancolía arribista cardumen de terciopelo
vulnerado, ausencia de escalpelos en los martirios
prorrogados, utilidad del corista anticipado:
soy sobrevivo a base de cortezas amputadas.
©
Constituciones abolidas neutrales adquisiciones
cerebros prematuros que existen en su divina malformación,
huecos con labios puros, exiguas treguas de armas incandescentes,
protuberantes pómulos de galaxias terribles, espíritus
cosificados en la náusea apolínea. Y este afán
secreto de corregir el universo con sus pocilgas.
©
De brazos sinuosos de corpulencia extática
de insigne sinrazón lo bello oscurecido en matemáticas.
De pretéritos llantos de oscuras acémilas
de labios invertebrados en causas desconocidas.
De bromuro intenso en la longitudinal caída,
del descenso opaco ante ceniceros oblicuos.
De cansancios que oprimen un guante de terciopelo
y/ o derivados plásticos. Hasta el cuello
se me hunde la razón por la que practico
la poesía.
©
Racimos de galaxias occipitales neutros
dirigibles cósmicos autenticidades voluntad
de un ser cómico, la lascivia impenetrable,
la retórica de una criatura cuyas murallas
carecen de amplios ventanales, llanuras,
óxido y un cierto y vago aroma a
crucificado. Entono los cánticos,
las alabanzas sustituibles, los llantos igualados,
las manos manoseadas por los púlpitos decorados.
Asciendo como un martillo las nubes hasta los dedos
infinitos del alma.
©06/09/18
manchado de sangre cielos inmensos
taciturnos mezclados con la savia
otoñal de un ciempiés colérico y abandonado.
En la superficie guardo un ramito de violencias,
un característico añejo tributo a algún dios pagano,
donde las mezclas ignoran aquello que contribuye
y paga su metálico don de oxígeno metódico.
Melancolía arribista cardumen de terciopelo
vulnerado, ausencia de escalpelos en los martirios
prorrogados, utilidad del corista anticipado:
soy sobrevivo a base de cortezas amputadas.
©
Constituciones abolidas neutrales adquisiciones
cerebros prematuros que existen en su divina malformación,
huecos con labios puros, exiguas treguas de armas incandescentes,
protuberantes pómulos de galaxias terribles, espíritus
cosificados en la náusea apolínea. Y este afán
secreto de corregir el universo con sus pocilgas.
©
De brazos sinuosos de corpulencia extática
de insigne sinrazón lo bello oscurecido en matemáticas.
De pretéritos llantos de oscuras acémilas
de labios invertebrados en causas desconocidas.
De bromuro intenso en la longitudinal caída,
del descenso opaco ante ceniceros oblicuos.
De cansancios que oprimen un guante de terciopelo
y/ o derivados plásticos. Hasta el cuello
se me hunde la razón por la que practico
la poesía.
©
Racimos de galaxias occipitales neutros
dirigibles cósmicos autenticidades voluntad
de un ser cómico, la lascivia impenetrable,
la retórica de una criatura cuyas murallas
carecen de amplios ventanales, llanuras,
óxido y un cierto y vago aroma a
crucificado. Entono los cánticos,
las alabanzas sustituibles, los llantos igualados,
las manos manoseadas por los púlpitos decorados.
Asciendo como un martillo las nubes hasta los dedos
infinitos del alma.
©06/09/18