Susurros de mi tormento

Verioso

Poeta recién llegado
Apuesto al dolor que me desarraigo
Toda la luz fúnebre del mirar ciego
Cogeré los colores vivos de la vida
Solo para mezclarlos
Y hacer con ellos un mosaico
Mosaico con falta de luz
La suma de lo vistoso se vuelve negro
Tan negro como la culpa que asumo
Como las flores de loto
Como el luto
Como mi corazón roto

Contare sin dedos y sin pensar
Sin ni siquiera sumar
Si algo me ha enseñado la vida
Es a restar, a estropear
A doler, a desquiciar….para no variar.
¿Quien supo de mí antes de que fuera flor marchita?
¿Quien aparentó subsuelo dando entretela de ramas secas?
Por mi ni un susurro, ni un respiro alentador
A fuego lento mis ansias arden
Por derroteros de camino pretencioso
Lágrimas mojan las hojas del dolor

Vi muerto mi desalmado ser
Pero sigo en pie dando sorbos de viento
Haciéndome fuerte aflojando mis defensas
Buscándome lejos de mí,
Por si acaso perdí lo que he sido,
Por si aun no he aprendido
A desvivirme avivándome.

Sucias comprensivas verdades
Manchadas de la eterna luz de una mentira
Flojo y por reparar,
Sabio y salado al pensar,
Mar sin gotas, mi sangre eran sus ríos
Secas venas de la bohemia
Un muerto no quiere la sangre para nada
Sólo si tiene sed.
Pero tampoco.

No me quiero esconder
Seria incapaz aun apostando por ello
Dios de las flores y lo risueño…
¿Por qué me abandonaste con tu aroma en mí?
¿Porque me alejo de lo que no temo?
¿Y porque el miedo me mantiene inquebrantable?
No tengo respuestas, quizás no las busque
Entonces que…!

Solo se bailar con unos ojos cerrados
Solo quiero ver brillar la luz en el poso de otro vaso
Solo busco el deshonrar la miseria
Dándole razones para el suicidio
Matar a la mísera muerte
A golpe de vida
Matarme dos veces para no sufrir en la tercera
Supurar sentimientos, cuando ellos sean yo

Que sea mi cementerio mi paz
Que sea en una tumba donde acabe tarumba y solo
Encerradito por despojar
Adelgazando y subiendo a emprendidas largas
Al cielo de los no vivos
Aquellos que nos ven, nos respetan
Tristes raíces de fuerte árbol
Que acaban por emigrar a zona más húmeda
Sin olvidar sus principios y su madre savia

Dulce reparo del desalmado solitario
Acabar sólo buscando el placer en la negrura
No me quedan hojas donde
Difuminar mi rostro con mis cenizas pálidas
Desdeñadas por años y años de maltrato
Fuertes y a la vez tenues, flores sin pétalos.
 
Verioso dijo:
Apuesto al dolor que me desarraigo
Toda la luz fúnebre del mirar ciego
Cogeré los colores vivos de la vida
Solo para mezclarlos
Y hacer con ellos un mosaico
Mosaico con falta de luz
La suma de lo vistoso se vuelve negro
Tan negro como la culpa que asumo
Como las flores de loto
Como el luto
Como mi corazón roto

Contare sin dedos y sin pensar
Sin ni siquiera sumar
Si algo me ha enseñado la vida
Es a restar, a estropear
A doler, a desquiciar….para no variar.
¿Quien supo de mí antes de que fuera flor marchita?
¿Quien aparentó subsuelo dando entretela de ramas secas?
Por mi ni un susurro, ni un respiro alentador
A fuego lento mis ansias arden
Por derroteros de camino pretencioso
Lágrimas mojan las hojas del dolor

Vi muerto mi desalmado ser
Pero sigo en pie dando sorbos de viento
Haciéndome fuerte aflojando mis defensas
Buscándome lejos de mí,
Por si acaso perdí lo que he sido,
Por si aun no he aprendido
A desvivirme avivándome.

Sucias comprensivas verdades
Manchadas de la eterna luz de una mentira
Flojo y por reparar,
Sabio y salado al pensar,
Mar sin gotas, mi sangre eran sus ríos
Secas venas de la bohemia
Un muerto no quiere la sangre para nada
Sólo si tiene sed.
Pero tampoco.

No me quiero esconder
Seria incapaz aun apostando por ello
Dios de las flores y lo risueño…
¿Por qué me abandonaste con tu aroma en mí?
¿Porque me alejo de lo que no temo?
¿Y porque el miedo me mantiene inquebrantable?
No tengo respuestas, quizás no las busque
Entonces que…!

Solo se bailar con unos ojos cerrados
Solo quiero ver brillar la luz en el poso de otro vaso
Solo busco el deshonrar la miseria
Dándole razones para el suicidio
Matar a la mísera muerte
A golpe de vida
Matarme dos veces para no sufrir en la tercera
Supurar sentimientos, cuando ellos sean yo

Que sea mi cementerio mi paz
Que sea en una tumba donde acabe tarumba y solo
Encerradito por despojar
Adelgazando y subiendo a emprendidas largas
Al cielo de los no vivos
Aquellos que nos ven, nos respetan
Tristes raíces de fuerte árbol
Que acaban por emigrar a zona más húmeda
Sin olvidar sus principios y su madre savia

Dulce reparo del desalmado solitario
Acabar sólo buscando el placer en la negrura
No me quedan hojas donde
Difuminar mi rostro con mis cenizas pálidas
Desdeñadas por años y años de maltrato
Fuertes y a la vez tenues, flores sin pétalos.
Percibo una gran soledad y sufrimento en tu poema pero es bueno de verdad gracias por compartirlo con nosotros un saludo
 
Vaya que triste tu poema. me sonaste a mi misma, muy sentido, vaya que letras

me ha gustado mucho

Un beso
 
"sigo en pie dando sorbos de viento"


pero que buena utilizacion de las palabras, sobretodo este verso
 
Apuesto al dolor que me desarraigo
Toda la luz fúnebre del mirar ciego
Cogeré los colores vivos de la vida
Solo para mezclarlos
Y hacer con ellos un mosaico
Mosaico con falta de luz
La suma de lo vistoso se vuelve negro
Tan negro como la culpa que asumo
Como las flores de loto
Como el luto
Como mi corazón roto

Contare sin dedos y sin pensar
Sin ni siquiera sumar
Si algo me ha enseñado la vida
Es a restar, a estropear
A doler, a desquiciar….para no variar.
¿Quien supo de mí antes de que fuera flor marchita?
¿Quien aparentó subsuelo dando entretela de ramas secas?
Por mi ni un susurro, ni un respiro alentador
A fuego lento mis ansias arden
Por derroteros de camino pretencioso
Lágrimas mojan las hojas del dolor

Vi muerto mi desalmado ser
Pero sigo en pie dando sorbos de viento
Haciéndome fuerte aflojando mis defensas
Buscándome lejos de mí,
Por si acaso perdí lo que he sido,
Por si aun no he aprendido
A desvivirme avivándome.

Sucias comprensivas verdades
Manchadas de la eterna luz de una mentira
Flojo y por reparar,
Sabio y salado al pensar,
Mar sin gotas, mi sangre eran sus ríos
Secas venas de la bohemia
Un muerto no quiere la sangre para nada
Sólo si tiene sed.
Pero tampoco.

No me quiero esconder
Seria incapaz aun apostando por ello
Dios de las flores y lo risueño…
¿Por qué me abandonaste con tu aroma en mí?
¿Porque me alejo de lo que no temo?
¿Y porque el miedo me mantiene inquebrantable?
No tengo respuestas, quizás no las busque
Entonces que…!

Solo se bailar con unos ojos cerrados
Solo quiero ver brillar la luz en el poso de otro vaso
Solo busco el deshonrar la miseria
Dándole razones para el suicidio
Matar a la mísera muerte
A golpe de vida
Matarme dos veces para no sufrir en la tercera
Supurar sentimientos, cuando ellos sean yo

Que sea mi cementerio mi paz
Que sea en una tumba donde acabe tarumba y solo
Encerradito por despojar
Adelgazando y subiendo a emprendidas largas
Al cielo de los no vivos
Aquellos que nos ven, nos respetan
Tristes raíces de fuerte árbol
Que acaban por emigrar a zona más húmeda
Sin olvidar sus principios y su madre savia

Dulce reparo del desalmado solitario
Acabar sólo buscando el placer en la negrura
No me quedan hojas donde
Difuminar mi rostro con mis cenizas pálidas
Desdeñadas por años y años de maltrato
Fuertes y a la vez tenues, flores sin pétalos.
Sufrimiento y soledad que grita frente a esos
cambios de unas sensaciones revividas en plena
melancolia. excelente. saludos de luzyabsenta
 

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