viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
Puedo ser tan sutil como el eslabón que une
el aire al viento,
el vuelo a la pluma,
la ausencia a la soledad,
la tierra al hombre
y el hombre al hambre.
Besar con la piel de una lágrima
los años que quedan por llorar,
sin apenas mojar el polvo
que viste una piedra,
quedándome dormido
sobre su sueño perpetuo,
desovillando mis latidos
imperceptibles en el crepúsculo
que se inventa una rosa al abrirse.
Casi no ser, casi vivir,
casi saber, presentir levemente
una ola dentro de cien años,
recreando en mi boca
su infusión de algas,
y transformar en mujer
su núbil decadencia
de adolescencias ignotas.
Tan escaso como un filo
capaz de separar en dos la vida
y convertirme en padre,
(en nombre de mis genes sin linaje)
mientras esbozo una sonrisa con los ojos
sin cumplir un milímetro.
Tan sutil, que la muerte se olvide de mi nombre,
tan sutil, que sea incapaz de pronunciarme.
el aire al viento,
el vuelo a la pluma,
la ausencia a la soledad,
la tierra al hombre
y el hombre al hambre.
Besar con la piel de una lágrima
los años que quedan por llorar,
sin apenas mojar el polvo
que viste una piedra,
quedándome dormido
sobre su sueño perpetuo,
desovillando mis latidos
imperceptibles en el crepúsculo
que se inventa una rosa al abrirse.
Casi no ser, casi vivir,
casi saber, presentir levemente
una ola dentro de cien años,
recreando en mi boca
su infusión de algas,
y transformar en mujer
su núbil decadencia
de adolescencias ignotas.
Tan escaso como un filo
capaz de separar en dos la vida
y convertirme en padre,
(en nombre de mis genes sin linaje)
mientras esbozo una sonrisa con los ojos
sin cumplir un milímetro.
Tan sutil, que la muerte se olvide de mi nombre,
tan sutil, que sea incapaz de pronunciarme.