Angel Virgilio
Poeta que considera el portal su segunda casa
Taciturno
Construiré sobre la base de tus versos
un poema taciturno, ebrio de fe,
en cierto modo, valiente.
Después tenderlo bajo el sol para
que calle el dolor que callas.
Arropar de valentía tus días,
y el candelabro de tus vocales
predicando en mi costado.
Yo quisiera construir con la madera
de tus versos otros versos cantores.
Un diapasón de palabras.
Una novela melódica.
Después leerte como un papiro
vociferante; verme sentado en el prologo;
correr como tinta en sus venas.
Y que en la corrección primera
sea yo el primero con mis dos agujeros
verdes,
que hagas timbre de mi nombre
que yo balbucee tu nombre
y te prepare un té mientras se escribe
entre poeta y poeta…
entre una mujer y un hombre.
Que cantemos un Serrat compartido
y el humo de su melodía teche nuestros
corazones de nubes.
Ya después, y levemente entonces después,
despertaremos sobre el teclado.
Editado por Cenia Castro
9/2/2011
Construiré sobre la base de tus versos
un poema taciturno, ebrio de fe,
en cierto modo, valiente.
Después tenderlo bajo el sol para
que calle el dolor que callas.
Arropar de valentía tus días,
y el candelabro de tus vocales
predicando en mi costado.
Yo quisiera construir con la madera
de tus versos otros versos cantores.
Un diapasón de palabras.
Una novela melódica.
Después leerte como un papiro
vociferante; verme sentado en el prologo;
correr como tinta en sus venas.
Y que en la corrección primera
sea yo el primero con mis dos agujeros
verdes,
que hagas timbre de mi nombre
que yo balbucee tu nombre
y te prepare un té mientras se escribe
entre poeta y poeta…
entre una mujer y un hombre.
Que cantemos un Serrat compartido
y el humo de su melodía teche nuestros
corazones de nubes.
Ya después, y levemente entonces después,
despertaremos sobre el teclado.
Editado por Cenia Castro
9/2/2011
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