Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy en el gélido correr del agua en la fuente,
pude encontrar la paz que me motiva a recomenzar,
se me olvidó el dolor, se fue algo de él con el 2013,
siento que la vida, este nuevo año, me quiere acariciar.
Te siento mucho más lejos y apenas te extraño un poco,
ya no siento aquella imperiosa necesidad de tenerte,
y aunque ya no por verte, sé que sigo estando muy loco,
apenas creo que he olvidado, todo lo que llegué a quererte.
Ya no te ha buscado mi mano en la cama por las madrugadas,
creo que tu nombre se ha ido desprendiendo de mis labios,
el frío de tus palabras punzocortantes, se ha ceñido a la nada,
y con el mes de enero, sin dolor, he dado mis primeros pasos.
El frío invernal, diluyó la huella de casi todos tus recuerdos,
¿recuerdas que tenían el poder de volverse a desenterrar?
desde el año pasado, no han vuelto a salir de su entierro,
y tal como me lo pediste, creo que ya te empiezo a olvidar.
pude encontrar la paz que me motiva a recomenzar,
se me olvidó el dolor, se fue algo de él con el 2013,
siento que la vida, este nuevo año, me quiere acariciar.
Te siento mucho más lejos y apenas te extraño un poco,
ya no siento aquella imperiosa necesidad de tenerte,
y aunque ya no por verte, sé que sigo estando muy loco,
apenas creo que he olvidado, todo lo que llegué a quererte.
Ya no te ha buscado mi mano en la cama por las madrugadas,
creo que tu nombre se ha ido desprendiendo de mis labios,
el frío de tus palabras punzocortantes, se ha ceñido a la nada,
y con el mes de enero, sin dolor, he dado mis primeros pasos.
El frío invernal, diluyó la huella de casi todos tus recuerdos,
¿recuerdas que tenían el poder de volverse a desenterrar?
desde el año pasado, no han vuelto a salir de su entierro,
y tal como me lo pediste, creo que ya te empiezo a olvidar.