El perro del vecino
Poeta recién llegado
Y aquí estoy nuevamente para frente al espejo, observando mis imperfecciones y considerando blasfemamente si aquellos defectos que logro observar a simple vista y aquellos otros con los que debo forzar mi visión, me alejan de aquella perfección que la teología atribuye únicamente a dios.
Bueno, no es que en mis ambiciones este el ser considerado un ser divino, pero mientras me observo acariciando mi rizado y maltratado cabello, no puedo evitar pensar si dios tendrá una raza en especial, después de todo nos hizo a su imagen y semejanza... -Llevo con suavidad mis manos al espejo- ¡oh espera entonces puede que dios sea negro! después de todo la humanidad comenzó así, como simples monos en curvados de negro pelaje… coño seguro dios ama el plátano.
Convencido y satisfecho de mis divagos, creyendo inocentemente que ninguna idea absurda me interrumpiría mi matutino "ritual" de belleza, tome mi rastrillo y me dispuse a quitarle lo primitivo a mi rostro, lo cual no es más que un adornado medio para decir "me rasure". Todo marchaba perfectamente, dejando mi barba tan lisa como el filo del la hoja que me raspaba, hasta que una de esas ideas que incluso interrumpen tu puso -y espero no ser el único al que le pase eso- logro hacerme desviar lo suficiente la navaja como para cortarme justo abajo del labio.
Es imposible que dios sea negro -grite en mi soledad- después de todo siempre es pintado como el blanco perfecto, y no como un cantante de rap… tupac o Nass, nada tienen que ver con la divinidad brillante y limpia, con la que la iglesia católica le presenta, o más bien le presume, nada más alejado a ice cube, o cualquiera de aquellos hombres de pantalones gigantes que admiro. Después de todo, si Jesús es Mel Gibson, a dios quien le impide ser Sinatra, y a al espíritu santo la Nike, ya que todo lo divino parece ser sinónimo de belleza.
Bueno, no es que en mis ambiciones este el ser considerado un ser divino, pero mientras me observo acariciando mi rizado y maltratado cabello, no puedo evitar pensar si dios tendrá una raza en especial, después de todo nos hizo a su imagen y semejanza... -Llevo con suavidad mis manos al espejo- ¡oh espera entonces puede que dios sea negro! después de todo la humanidad comenzó así, como simples monos en curvados de negro pelaje… coño seguro dios ama el plátano.
Convencido y satisfecho de mis divagos, creyendo inocentemente que ninguna idea absurda me interrumpiría mi matutino "ritual" de belleza, tome mi rastrillo y me dispuse a quitarle lo primitivo a mi rostro, lo cual no es más que un adornado medio para decir "me rasure". Todo marchaba perfectamente, dejando mi barba tan lisa como el filo del la hoja que me raspaba, hasta que una de esas ideas que incluso interrumpen tu puso -y espero no ser el único al que le pase eso- logro hacerme desviar lo suficiente la navaja como para cortarme justo abajo del labio.
Es imposible que dios sea negro -grite en mi soledad- después de todo siempre es pintado como el blanco perfecto, y no como un cantante de rap… tupac o Nass, nada tienen que ver con la divinidad brillante y limpia, con la que la iglesia católica le presenta, o más bien le presume, nada más alejado a ice cube, o cualquiera de aquellos hombres de pantalones gigantes que admiro. Después de todo, si Jesús es Mel Gibson, a dios quien le impide ser Sinatra, y a al espíritu santo la Nike, ya que todo lo divino parece ser sinónimo de belleza.