poetakabik
Poeta veterano en el portal
Tal vez en los versares de mi pluma
me quede el alma entera tatuada,
los naranjos en flor, la balconada,
de letras de colores y de espuma.
Pudiera ser que un dia venidero
de margaritas blancas y azuladas,
de nubes de algodón tan delicadas,
como las rosas blancas del sendero.
Abriré pues los brazos de mis versos
dejándolos fluir como aguacero
entre la luna blanca y el lucero.
recogeré mis redes de hilos tersos,
fundiendo en mis palabras un te quiero,
que resuene en las colinas, bandolero.
me quede el alma entera tatuada,
los naranjos en flor, la balconada,
de letras de colores y de espuma.
Pudiera ser que un dia venidero
de margaritas blancas y azuladas,
de nubes de algodón tan delicadas,
como las rosas blancas del sendero.
Abriré pues los brazos de mis versos
dejándolos fluir como aguacero
entre la luna blanca y el lucero.
recogeré mis redes de hilos tersos,
fundiendo en mis palabras un te quiero,
que resuene en las colinas, bandolero.
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