elpaisdenuncajamas77
Poeta que considera el portal su segunda casa
También en estos días
en los que una tormenta
acecha tus ojos
y el cielo está azul,
en los que inexplicablemente
te cuesta reincorporarte
para hacer frente
a la rutina diaria
y bestias salvajes esperan
en cada esquina
para infundirte temores
y clavarte sus garras...
¡Sí! También en estos días.
O precisamente, en días como éstos,
es cuando más obligado estoy
a besar tus pupilas
y llenarlas de sol.
A buscar con mis dedos
el resorte que provoca tu risa
y besarte para desnudar
tus dudas y tus penas.
A estrecharte entre mis brazos
para protegerte como un guerrero
protege a su pueblo;
-con mi vida si es preciso -
y enamorarte aún más -si cabe -
que los días de vino y rosas
para espantar los fantasmas
que en la noche te acechan.
¡Sí! también en estos días...
Sin límites ni porqués
¡Te amo!,
como aquella noche
en la que te encontré.
en los que una tormenta
acecha tus ojos
y el cielo está azul,
en los que inexplicablemente
te cuesta reincorporarte
para hacer frente
a la rutina diaria
y bestias salvajes esperan
en cada esquina
para infundirte temores
y clavarte sus garras...
¡Sí! También en estos días.
O precisamente, en días como éstos,
es cuando más obligado estoy
a besar tus pupilas
y llenarlas de sol.
A buscar con mis dedos
el resorte que provoca tu risa
y besarte para desnudar
tus dudas y tus penas.
A estrecharte entre mis brazos
para protegerte como un guerrero
protege a su pueblo;
-con mi vida si es preciso -
y enamorarte aún más -si cabe -
que los días de vino y rosas
para espantar los fantasmas
que en la noche te acechan.
¡Sí! también en estos días...
Sin límites ni porqués
¡Te amo!,
como aquella noche
en la que te encontré.
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