El angel RENE
Poeta adicto al portal
Tan solo escucho…
El correr de suave viento
que me trae su silencio,
como de hadas un cuento
como de aroma el incienso.
Tan solo escucho…
El vaivén de tus delicadas pisadas,
que lentamente y a suaves zancadas,
llevan hasta mi imaginación ensoñada
por la playa y la arena alborotada.
Tan solo escucho…
El murmullo que me trae tu respiración,
que me quitan la plena concentración
del saber mis cosas y la imaginación,
de saberte despierta y en una canción.
Tan solo escucho…
En el espacio la nada,
en tu fragancia callada,
en tu silueta sonrojada,
en tu sonrisa callada
la sensación de una nueva alborada.
como de hadas un cuento
como de aroma el incienso.
Tan solo escucho…
El vaivén de tus delicadas pisadas,
que lentamente y a suaves zancadas,
llevan hasta mi imaginación ensoñada
por la playa y la arena alborotada.
Tan solo escucho…
El murmullo que me trae tu respiración,
que me quitan la plena concentración
del saber mis cosas y la imaginación,
de saberte despierta y en una canción.
Tan solo escucho…
En el espacio la nada,
en tu fragancia callada,
en tu silueta sonrojada,
en tu sonrisa callada
la sensación de una nueva alborada.
Ángel René
Derechos Reservados ©
Última edición: