El otoño.-
El primer día de verano según el calendario, la pequeña llegó
con una hoja quebradiza.
"Qué pasa con el verano?" leí en sus ojos.
El verano continúa - puede ponerse su vestido de nuevo -
pero cuando corre entre la hierba alta, asegurada de miradas
de admiración, oigo el susurro del otoño. Las delgadas ramas
de la guinda son ahora poco más que finas pinceladas contra
el cielo, con aquí y allá un punto grueso y oscuro donde ha
quedado la fruta.
Por la tarde, cuando la luz parece miel, un cálido resplandor
se desliza brevemente sobre el cerezo. También el vuelo de las
palomas que planea rasante sobre la casa - sí, hasta un solo
cuervo lleva en sus plumas el resplandor de los días que se
acortan.
Y concluyendo
he llegado a mí misma,
sólo hoy lo veo :
luz de otoño aquí mora
como antes en la casa.
El primer día de verano según el calendario, la pequeña llegó
con una hoja quebradiza.
"Qué pasa con el verano?" leí en sus ojos.
El verano continúa - puede ponerse su vestido de nuevo -
pero cuando corre entre la hierba alta, asegurada de miradas
de admiración, oigo el susurro del otoño. Las delgadas ramas
de la guinda son ahora poco más que finas pinceladas contra
el cielo, con aquí y allá un punto grueso y oscuro donde ha
quedado la fruta.
Por la tarde, cuando la luz parece miel, un cálido resplandor
se desliza brevemente sobre el cerezo. También el vuelo de las
palomas que planea rasante sobre la casa - sí, hasta un solo
cuervo lleva en sus plumas el resplandor de los días que se
acortan.
Y concluyendo
he llegado a mí misma,
sólo hoy lo veo :
luz de otoño aquí mora
como antes en la casa.