Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay días de esos en que me levanto
Antes de las primeras, con mi tinto
En manos aún humeando y siento
acariciar la libertad del viento.
Ver por las ventanas el nacer del futuro
Que se agiganta y aproxima a cada segundo, de una vida emancipada
De los prototipos frívolos e hilarantes.
Tiendo mis manos intentando tocar su intensa calidez, exento de sombras burocráticas y partidos a la mitad. De palabras al viento y niños hambrientos.
Tengo ganas, ¡tengo tantas ganas! De no ver un día más sino, un día sin par, uno de los que no quieres terminar hasta atiborrarse de felicidad.
Ganas, sí! ¡muchas ganas!
De ver aves volar y jaulas vacías. Sin necesidad de cerrojos en las puertas, ni verticales en las ventanas.
Tengo ganas de ver el futuro con ganas De ser presente y mirar a la gente llenas de emoción y ganas en el corazón de ser más que eso: ganas...
Las fronteras son para el Seol y el cielo, pero, quién no tiene ganas de ir de un suelo a otro sin una foto dos por dos, si del mundo ciudadanos somos...!
Si soy yo que tengo ganas, qué será ella? Esa de lepra a doquiera, con ganas de una tregua, o de un respiro verde, de una lluvia fresca.
Lastima! pero, me gustaría hayan más con ganas, sí!, con tantas ganas como fuere necesario y preñar al mundo de ganas de ser, de sentir y querer.
18/04/19
Jesús Soriano
Antes de las primeras, con mi tinto
En manos aún humeando y siento
acariciar la libertad del viento.
Ver por las ventanas el nacer del futuro
Que se agiganta y aproxima a cada segundo, de una vida emancipada
De los prototipos frívolos e hilarantes.
Tiendo mis manos intentando tocar su intensa calidez, exento de sombras burocráticas y partidos a la mitad. De palabras al viento y niños hambrientos.
Tengo ganas, ¡tengo tantas ganas! De no ver un día más sino, un día sin par, uno de los que no quieres terminar hasta atiborrarse de felicidad.
Ganas, sí! ¡muchas ganas!
De ver aves volar y jaulas vacías. Sin necesidad de cerrojos en las puertas, ni verticales en las ventanas.
Tengo ganas de ver el futuro con ganas De ser presente y mirar a la gente llenas de emoción y ganas en el corazón de ser más que eso: ganas...
Las fronteras son para el Seol y el cielo, pero, quién no tiene ganas de ir de un suelo a otro sin una foto dos por dos, si del mundo ciudadanos somos...!
Si soy yo que tengo ganas, qué será ella? Esa de lepra a doquiera, con ganas de una tregua, o de un respiro verde, de una lluvia fresca.
Lastima! pero, me gustaría hayan más con ganas, sí!, con tantas ganas como fuere necesario y preñar al mundo de ganas de ser, de sentir y querer.
18/04/19
Jesús Soriano
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