Azul va la tarde hoy
azul ultramar callada.
Sólo la ilumina el mar
con sus antorchas aguadas
que se escurren hacia la arena
que se derrama dorada.
El viento apenas sopla
de lata con ascuas dentro
de las que se avivan al aire
para echarlas al brasero.
Aunque este mar no es mi mar
de tanto andarlo lo quiero
y me sabe igual su sal,
su marea y su aliento
y por mis venas también va
unas veces alegre
y otras en lamento.
Me arrulla igual por las noches,
me besa igual si me acerco
pero el sol de sus entrañas
es menos rojo,
menos fuego,
y no se me asoma al alma
tantas veces como quiero.
Pero el mar siempre es el mar
con sus pececitos dentro
con su vientre líquido y ágil
y sus barquitos en silencio.
El ruido de sus olas
con fuerza me asalta inquieto,
otras se lleva mis penas
y la mayoría de ellas
me tira luces de algas dentro.
azul ultramar callada.
Sólo la ilumina el mar
con sus antorchas aguadas
que se escurren hacia la arena
que se derrama dorada.
El viento apenas sopla
de lata con ascuas dentro
de las que se avivan al aire
para echarlas al brasero.
Aunque este mar no es mi mar
de tanto andarlo lo quiero
y me sabe igual su sal,
su marea y su aliento
y por mis venas también va
unas veces alegre
y otras en lamento.
Me arrulla igual por las noches,
me besa igual si me acerco
pero el sol de sus entrañas
es menos rojo,
menos fuego,
y no se me asoma al alma
tantas veces como quiero.
Pero el mar siempre es el mar
con sus pececitos dentro
con su vientre líquido y ágil
y sus barquitos en silencio.
El ruido de sus olas
con fuerza me asalta inquieto,
otras se lleva mis penas
y la mayoría de ellas
me tira luces de algas dentro.