mar29
Poeta recién llegado
Apacible, serena
esta tarde que es ajena
a mis pasos, mi condena
estar dentro y no poder verla…
Imagino la caricia
de la brisa, que desnuda
mientras caen con cadencia
de las ramas, sus esencias.
Los pinceles de la tarde
sonrojan
los rincones de la calle.
Ocres y naranjas
dorados infinitos
melancolía acomete
sobre las lajas.
Corta tarde.
Los rayos de un sol tenue
que acontece en mi ventana
invitan a templar las manos
¡Si pudiera atraparlos!
esta tarde que es ajena
a mis pasos, mi condena
estar dentro y no poder verla…
Imagino la caricia
de la brisa, que desnuda
mientras caen con cadencia
de las ramas, sus esencias.
Los pinceles de la tarde
sonrojan
los rincones de la calle.
Ocres y naranjas
dorados infinitos
melancolía acomete
sobre las lajas.
Corta tarde.
Los rayos de un sol tenue
que acontece en mi ventana
invitan a templar las manos
¡Si pudiera atraparlos!