Es en ti el vivo reflejo de mi cristal de fuego,
Iluminando interrumpes el cielo;
El cual conviertes a tu intemperie,
Dando rayos dorados traspasando las nubes,
Agitando en tu espacio a aquel;
Profundo azul y como torrente,
Caes en mi pecho dejando el frío de la ausencia,
Siento en tu presencia, que me enternece el corazón,
Llenando de alegría; mis recuerdos más profundos;
Embriagas mi embelesó,
Como la esencia pura, cristalina
De aquel rocío que se escapa a su entorno,
Y retorna a mi encuentro
Llenando de furor mis tardes doradas
Como la esencia pura, cristalina
De aquel rocío que se escapa a su entorno,
Y retorna a mi encuentro
Llenando de furor mis tardes doradas
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