laureano
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la placita
brillaba el sol de la tarde
sobre hamacas y banquitos
y vos te sentabas sola y tranquila
a tomar mate y a jugar a las cartas
mientras aguardabas el tren
y un hornero picaba el barro
que dejaban las lluvias en las tardes de agosto
y luego sonreía entre las vías
y despacio sobre la estación caían las hojas
de los árboles que esperaban el tren
con su sonido de bandoneón apiazzolado.
brillaba el sol de la tarde
sobre hamacas y banquitos
y vos te sentabas sola y tranquila
a tomar mate y a jugar a las cartas
mientras aguardabas el tren
y un hornero picaba el barro
que dejaban las lluvias en las tardes de agosto
y luego sonreía entre las vías
y despacio sobre la estación caían las hojas
de los árboles que esperaban el tren
con su sonido de bandoneón apiazzolado.