Nommo
Poeta veterano en el portal
Fui amigo del Señor, durante muchos años.
Es veraz y no me engaña.
Pero debo auparme y volar, por mis propios medios.
Es el remedio contra la enfermedad del hastío, el sopor y el tedio.
Para mí, el Creador se compone de Amor-Bondad y Amor-Sencillez.
Pero no le extraigo jugo.
Prosigo con mis tareas cotidianas, como buey bajo su yugo.
No hay milagros, sino hechos científicos que desconocemos.
Pues intención es efecto, en este Universo, que es perfecto. Estemos donde estemos...
No hace falta emigrar a Jerusalem, para vivir la vida.
Ni tampoco ser judío, moro o cristiano.
Puedes ser ateo y que sanen tus heridas.
Lo importante es el altruismo, la generosidad y la Misericordia.
Levantar al caído y socorrerle.
Para lo cuál, uno ha de estar en pie, y en su sano juicio.
Respetando las reglas del juego. Por ejemplo, el Libre Albedrío.
Entonces, el Bien y el Amor se proponen, mas no se imponen.
Si rechazan tu ayuda, no tienes por qué brindar Servicio.
Es como el Buddha: ¿ Quién lo pone en duda ? O el tabaco, que se parece bastante al vicio.
Opiniones, para todos los gustos. Entonces, si no eres bienvenido, no te disgustes.
Márchate por donde viniste.
Regresa a tu hogar...
Después de todo, Dios existe.
Y te comprende, ¡ No insistas !
Pues no vales tanto como pretendes hacer creer. Eres un personaje, salido de una revista.
Es veraz y no me engaña.
Pero debo auparme y volar, por mis propios medios.
Es el remedio contra la enfermedad del hastío, el sopor y el tedio.
Para mí, el Creador se compone de Amor-Bondad y Amor-Sencillez.
Pero no le extraigo jugo.
Prosigo con mis tareas cotidianas, como buey bajo su yugo.
No hay milagros, sino hechos científicos que desconocemos.
Pues intención es efecto, en este Universo, que es perfecto. Estemos donde estemos...
No hace falta emigrar a Jerusalem, para vivir la vida.
Ni tampoco ser judío, moro o cristiano.
Puedes ser ateo y que sanen tus heridas.
Lo importante es el altruismo, la generosidad y la Misericordia.
Levantar al caído y socorrerle.
Para lo cuál, uno ha de estar en pie, y en su sano juicio.
Respetando las reglas del juego. Por ejemplo, el Libre Albedrío.
Entonces, el Bien y el Amor se proponen, mas no se imponen.
Si rechazan tu ayuda, no tienes por qué brindar Servicio.
Es como el Buddha: ¿ Quién lo pone en duda ? O el tabaco, que se parece bastante al vicio.
Opiniones, para todos los gustos. Entonces, si no eres bienvenido, no te disgustes.
Márchate por donde viniste.
Regresa a tu hogar...
Después de todo, Dios existe.
Y te comprende, ¡ No insistas !
Pues no vales tanto como pretendes hacer creer. Eres un personaje, salido de una revista.