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  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Tarifa (1)

musador

esperando...
A la hermosa princesa del verano,
para mojar mis pies en el estrecho,
madrugando al dejar el tibio lecho
visité en el invierno gaditano.

De la desierta playa vi lejano,
con la emoción vibrándome en el pecho,
en nubes que le hacían bajo techo,
mi mundo de aventuras africano.

A veces el granizo pone a prueba
el coraje en la playa de turistas:
en la desgracia la moral se eleva.

La arena cuando vuela tiene aristas
que incitan a buscar alguna cueva:
aguantamos cual buenos deportistas.


Nota. Va con mis disculpas para Juan Carlos, esperemos que el próximo sea más lírico, pero la verdad es que de la playa de Tarifa me quedó una imagen invernal. Cuando nos acercábamos a la escollera que lleva a la Isla de las Palomas nos azotó una fuerte ráfaga con granizo y arena, que soportamos estoicamente: fue breve, por suerte.
 
Última edición:
A la hermosa princesa del verano,
para mojar mis pies en el estrecho,
madrugando al dejar el tibio lecho
visité en el invierno gaditano.

Desde desierta playa vi lejano,
con la emoción vibrándome en el pecho,
en nubes que le hacían bajo techo,
mi mundo de aventuras africano.

A veces el granizo pone a prueba
el coraje en la playa de turistas:
en la desgracia la moral se eleva.

La arena cuando vuela tiene aristas
que incitan a buscar alguna cueva:
aguantamos cual buenos deportistas.


Nota. Va con mis disculpas para Juan Carlos, esperemos que el próximo sea más lírico, pero la verdad es que de la playa de Tarifa me quedó una imagen invernal. Cuando nos acercábamos a la escollera que lleva a la Isla de las Palomas nos azotó una fuerte ráfaga con granizo y arena, que soportamos estoicamente: fue breve, por suerte.

Como una página más del diario de un viajero, nos dejas hoy un nostálgico soneto en recuerdo de la hermosa playa de Tarifa. Con ese anecdótico paisaje de invierno,( granizos incluidos), momentos que por imprevisibles, en realidad son los que más se recuerdan.
Me ha encantado ese verso con que comienzas el primer cuarteto; en realidad son los dos cuartetos, en es te caso, mis preferidos.
Abrazo.
Isabel
 
Última edición:
Hola, Jorge.

Me convence mucho el primer cuarteto, ahí sí empieza con lirismo el poema, luego es verdad, como tú mismo dices, que va bajando ese lirismo, hasta acabar en cual buenos deportistas. Da la sensación de que cada tipo de estrofa la ha escrito un poeta diferente, cuartetos a un lado y tercetos a otro.

Del segundo cuarteto no me gusta la omisión del artículo "la" en el primer verso. Creo que quedaría mejor En la desierta playa vi lejano.

Abrazo.
Sergio.
 
Como una página más del diario de un viajero, nos dejas hoy un nostálgico soneto en recuerdo de la hermosa playa de Tarifa. Con ese anecdótico paisaje de invierno,( granizos incluidos), momentos que por imprevisibles, en realidad son los que más se recuerdan.
Me ha encantado ese verso con que comienzas el primer cuarteto; en realidad son los dos cuartetos, en es te caso, mis preferidos.
Abrazo.
Isabel


A la hermosa princesa del verano,
para mojar mis pies en el estrecho,
madrugando al dejar el tibio lecho
visité en el invierno gaditano.

Desde desierta playa vi lejano,
con la emoción vibrándome en el pecho,
en nubes que le hacían bajo techo,
mi mundo de aventuras africano.
Sí, creo que el soneto refleja bastante bien lo que pasó con el paseo; caminar por la playa en invierno me encanta, pero con granizo, y estando la ducha tan lejos (parábamos en Cádiz) menos; eso afectó a los tercetos.
gracias y abrazo
j.
 
Última edición:
Hola, Jorge.

Me convence mucho el primer cuarteto, ahí sí empieza con lirismo el poema, luego es verdad, como tú mismo dices, que va bajando ese lirismo, hasta acabar en cual buenos deportistas. Da la sensación de que cada tipo de estrofa la ha escrito un poeta diferente, cuartetos a un lado y tercetos a otro.

Del segundo cuarteto no me gusta la omisión del artículo "la" en el primer verso. Creo que quedaría mejor En la desierta playa vi lejano.

Abrazo.
Sergio.
Coincido con tu apreciación en todos los aspectos, incluido lo del artículo. Ese verso lo he modificado reemplazando «desde» por «de» y agregando el artículo. Puede entenderse «de» como «desde», y resulta el mismo significado de antes, o puede verse un gongorino efecto y el «de» referirse a la lejanía: en cualquier caso, lo veo mucho mejor así: ¿qué opinas? Quizás el soneto no fuera la forma adecuada para contar la anécdota, aunque tengo un conocido en León que la usa para cada cosa..., jajajaja.
Como le decía a Isabel, el lirismo murió bajo el granizo.

gracias y abrazo
Jorge
 
Última edición:
Excelente relato poético de una mala experiencia playera, Jorge.

Los retoques hecho lo han perfeccionado, sin duda.

Abrazo.

A la hermosa princesa del verano,
para mojar mis pies en el estrecho,
madrugando al dejar el tibio lecho
visité en el invierno gaditano.

De la desierta playa vi lejano,
con la emoción vibrándome en el pecho,
en nubes que le hacían bajo techo,
mi mundo de aventuras africano.

A veces el granizo pone a prueba
el coraje en la playa de turistas:
en la desgracia la moral se eleva.

La arena cuando vuela tiene aristas
que incitan a buscar alguna cueva:
aguantamos cual buenos deportistas.


Nota. Va con mis disculpas para Juan Carlos, esperemos que el próximo sea más lírico, pero la verdad es que de la playa de Tarifa me quedó una imagen invernal. Cuando nos acercábamos a la escollera que lleva a la Isla de las Palomas nos azotó una fuerte ráfaga con granizo y arena, que soportamos estoicamente: fue breve, por suerte.
 
Coincido con tu apreciación en todos los aspectos, incluido lo del artículo. Ese verso lo he modificado reemplazando «desde» por «de» y agregando el artículo. Puede entenderse «de» como «desde», y resulta el mismo significado de antes, o puede verse un gongorino efecto y el «de» referirse a la lejanía: en cualquier caso, lo veo mucho mejor así: ¿qué opinas? Quizás el soneto no fuera la forma adecuada para contar la anécdota, aunque tengo un conocido en León que la usa para cada cosa..., jajajaja.
Como le decía a Isabel, el lirismo murió bajo el granizo.

gracias y abrazo
Jorge

Me parece un acierto el cambio, me gusta el nuevo toque que le das.
Hay quién no tiene vergüenza, ese conocido tuyo tiene pinta de ser de esos. :D
Saludos.
 
Excelente relato poético de una mala experiencia playera, Jorge.

Los retoques hecho lo han perfeccionado, sin duda.

Abrazo.
Gracias, Juan. Pues mojar mis pies en las aguas del estrecho sí que los mojé, y debo decir que también el cuerpo en sus hielos... Estuvo divertido, por qué no admitirlo.

abrazo
j.
 
Me ha gustado mucho este soneto que cuenta las peripecias de una aventura de verano, que no todo el mundo tiene la capacidad de relatar en un gran soneto, como este.

Un abrazo,

Gladiadora_____________
 

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A la hermosa princesa del verano,
para mojar mis pies en el estrecho,
madrugando al dejar el tibio lecho
visité en el invierno gaditano.

De la desierta playa vi lejano,
con la emoción vibrándome en el pecho,
en nubes que le hacían bajo techo,
mi mundo de aventuras africano.

A veces el granizo pone a prueba
el coraje en la playa de turistas:
en la desgracia la moral se eleva.

La arena cuando vuela tiene aristas
que incitan a buscar alguna cueva:
aguantamos cual buenos deportistas.


Nota. Va con mis disculpas para Juan Carlos, esperemos que el próximo sea más lírico, pero la verdad es que de la playa de Tarifa me quedó una imagen invernal. Cuando nos acercábamos a la escollera que lleva a la Isla de las Palomas nos azotó una fuerte ráfaga con granizo y arena, que soportamos estoicamente: fue breve, por suerte.


Jajaja. Tarifa es lo que tiene, Jorge. Yo, que resido relativamente cerca, sé muy bien del azote de sus vientos, por otra parte paraíso internacional de windsurfistas. Tuviste mala suerte.
La próxima vez que vengas te invito a un suculento atún rojo de almadraba- ese laberinto de redes insalvables- al socaire del poniente desapacible, a los pies de las ruinas romanas de Baelo Claudia.

Simpático y bien elaborado soneto.

Mi saludo más cordial hasta allí.
 
Última edición:
Pintoresca aventura invernal en las columnas de Hércules, lugar cargado de gran simbología cabalística y mistérica, sin menoscabo de la amena descripción de tan adversa climatología.
Y de mitología, Luis. En ese viaje un conocido, geólogo él, me contó la historia de como se abrió el estrecho: eso debe haber sido para ver...

gracias y abrazo
j.
 
Me ha gustado mucho este soneto que cuenta las peripecias de una aventura de verano, que no todo el mundo tiene la capacidad de relatar en un gran soneto, como este.

Un abrazo,

Gladiadora_____________
Gracias, estimada Gladiadora. Aventura de invierno fue, como lo declara mi cuarto verso; estuve el pasado enero en Tarifa algunas horas.
abrazo
j.
 
Jajaja. Tarifa es lo que tiene, Jorge. Yo, que resido relativamente cerca, sé muy bien del azote de sus vientos, por otra parte paraíso internacional de windsurfistas. Tuviste mala suerte.
La próxima vez que vengas te invito a un suculento atún rojo de almadraba- ese laberinto de redes insalvables- al socaire del poniente desapacible, a los pies de las ruinas romanas de Baelo Claudia.

Simpático y bien elaborado soneto.

Mi saludo más cordial hasta allí.
Es interesante lo que me dices, Vicente, y que he comprobado en wikipedia: estos vientos arrachados que nos sorprendieron son característicos del estrecho, parece ser que el viento entra encañonado por las sierras de las orillas. No sabía esto, pero creo que el hecho le da más sentido a mis tercetos, que más allá de la anécdota personal sirven para ilustrar esta característica de la zona.

Te tomo la palabra con lo del atún (¡cuánto pescado coméis en España!: os envidio esto), aunque dudo mucho que pueda volver por esos lares...

abrazo
Jorge
 
A la hermosa princesa del verano,
para mojar mis pies en el estrecho,
madrugando al dejar el tibio lecho
visité en el invierno gaditano.

De la desierta playa vi lejano,
con la emoción vibrándome en el pecho,
en nubes que le hacían bajo techo,
mi mundo de aventuras africano.

A veces el granizo pone a prueba
el coraje en la playa de turistas:
en la desgracia la moral se eleva.

La arena cuando vuela tiene aristas
que incitan a buscar alguna cueva:
aguantamos cual buenos deportistas.


Nota. Va con mis disculpas para Juan Carlos, esperemos que el próximo sea más lírico, pero la verdad es que de la playa de Tarifa me quedó una imagen invernal. Cuando nos acercábamos a la escollera que lleva a la Isla de las Palomas nos azotó una fuerte ráfaga con granizo y arena, que soportamos estoicamente: fue breve, por suerte.

Bueno, bueno, bueno...
jajajajajajaj, está genial Jorge, en cuanto a la falta de lirismo... quizás puntual, en los terceros, has conseguido sumarme a tus vacaciones, buenas imagenes, la visita, levantándose temprano, el levantito cabrón haciendo de las suyas... a mí me ha gustado, sinceramente. Te felicito y ojalá la hubieras pillado sin levante, entonces sabrías que el paraíso no esta en las nubes!!! Gracias por estos versos a mi madre.
 
A la hermosa princesa del verano,
para mojar mis pies en el estrecho,
madrugando al dejar el tibio lecho
visité en el invierno gaditano.

De la desierta playa vi lejano,
con la emoción vibrándome en el pecho,
en nubes que le hacían bajo techo,
mi mundo de aventuras africano.

A veces el granizo pone a prueba
el coraje en la playa de turistas:
en la desgracia la moral se eleva.

La arena cuando vuela tiene aristas
que incitan a buscar alguna cueva:
aguantamos cual buenos deportistas.


Nota. Va con mis disculpas para Juan Carlos, esperemos que el próximo sea más lírico, pero la verdad es que de la playa de Tarifa me quedó una imagen invernal. Cuando nos acercábamos a la escollera que lleva a la Isla de las Palomas nos azotó una fuerte ráfaga con granizo y arena, que soportamos estoicamente: fue breve, por suerte.

Genial Soneto Jorge ! Por más que lo has desprestigiado un poco en sus tercetos , éstos son muy buenos, los cuartetos son de gran lirismo, además de muy musicales. Se entinende que la aventura, las inclemencias del tiempo, etc, le tenían que dar un toque muy simpático como lo has logrado en los tercetos. A mi se me ocurre que si hubieras tenido mas suerte y ese granizo hubieran sido piedras de alquimia, podrías haber usado la palabra alquimistas y esa palabra al final quedaba con mas lirismo que deportistas, jaja. Pero creo que tu experiencia no fue la de un alquimista, sino mas bien la de un deportista huyendo de las piedras y ráfagas de vientos arrachados, :rolleyes::D. Estaría bueno convertir granizo en oro o plata y serías mas famoso que los personajes de Paulo Cohelo o los de J.K.Rowling:). Me he divertido con la aventura de tu soneto y sus coemntarios.
Un gusto pasar a leerte, Un afectuoso abrazo estimado Jorge.
 
Última edición:
A la hermosa princesa del verano,
para mojar mis pies en el estrecho,
madrugando al dejar el tibio lecho
visité en el invierno gaditano.

De la desierta playa vi lejano,
con la emoción vibrándome en el pecho,
en nubes que le hacían bajo techo,
mi mundo de aventuras africano.

A veces el granizo pone a prueba
el coraje en la playa de turistas:
en la desgracia la moral se eleva.

La arena cuando vuela tiene aristas
que incitan a buscar alguna cueva:
aguantamos cual buenos deportistas.


Nota. Va con mis disculpas para Juan Carlos, esperemos que el próximo sea más lírico, pero la verdad es que de la playa de Tarifa me quedó una imagen invernal. Cuando nos acercábamos a la escollera que lleva a la Isla de las Palomas nos azotó una fuerte ráfaga con granizo y arena, que soportamos estoicamente: fue breve, por suerte.

Excelente soneto enmarcando con lirismo le descripción de este suceso inesperado en tu visita a Tarifa y su playa asomada al continente africano.

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Bueno, bueno, bueno...
jajajajajajaj, está genial Jorge, en cuanto a la falta de lirismo... quizás puntual, en los terceros, has conseguido sumarme a tus vacaciones, buenas imagenes, la visita, levantándose temprano, el levantito cabrón haciendo de las suyas... a mí me ha gustado, sinceramente. Te felicito y ojalá la hubieras pillado sin levante, entonces sabrías que el paraíso no esta en las nubes!!! Gracias por estos versos a mi madre.
¿«levantito cabrón»? Veo que lo tratas como de la familia... Sí, a veces las incursiones en las anécdotas ayudan a conocerse, también, ¿no? Por ejemplo, una importante característica de mi forma de hacer turismo es que es peatonal (en realidad en Granada alquilamos por dos días un automóvil, lo entregamos en Alicante). ¿Graniza en la playa?: te golpea... ¿Eras caminador de adolescente?

abrazo
Jorge
 
¿«levantito cabrón»? Veo que lo tratas como de la familia... Sí, a veces las incursiones en las anécdotas ayudan a conocerse, también, ¿no? Por ejemplo, una importante característica de mi forma de hacer turismo es que es peatonal (en realidad en Granada alquilamos por dos días un automóvil, lo entregamos en Alicante). ¿Graniza en la playa?: te golpea... ¿Eras caminador de adolescente?

abrazo
Jorge

Claro que graniza!! Si esto es la playa, hombre! Algunos años llegué a ver nieve en la playa!! Pero por regla general tenemos un invierno de 22 grados, el problema es la humedad... aquí el poco frío te llega a los huesos. Te vuelvo a decir que he sentido tu viaje a mi tierra, es un gran soneto, mejor de lo que crees, he visto tu camino en él. Un abrazo Jorge, espero otro!!!
 
Genial Soneto Jorge ! Por más que lo has desprestigiado un poco en sus tercetos , éstos son muy buenos, los cuartetos son de gran lirismo, además de muy musicales. Se entinende que la aventura, las inclemencias del tiempo, etc, le tenían que dar un toque muy simpático como lo has logrado en los tercetos. A mi se me ocurre que si hubieras tenido mas suerte y ese granizo hubieran sido piedras de alquimia, podrías haber usado la palabra alquimistas y esa palabra al final quedaba con mas lirismo que deportistas, jaja. Pero creo que tu experiencia no fue la de un alquimista, sino mas bien la de un deportista huyendo de las piedras y ráfagas de vientos arrachados, :rolleyes::D. Estaría bueno convertir granizo en oro o plata y serías mas famoso que los personajes de Paulo Cohelo o los de J.K.Rowling:). Me he divertido con la aventura de tu soneto y sus coemntarios.
Un gusto pasar a leerte, Un afectuoso abrazo estimado Jorge.
Es interesante tu enfoque. No fui nunca deportista, pero mi relación con la naturaleza, quizás forjada navegando a vela, o caminando por el campo, es de entrega. Uno cuida su salud, por supuesto, pero creo que soportar un chaparrón de vez en cuando no le hace mal a nadie: la última vez que terminé empapado fue este domingo, que me sorprendió un aguacero andando en bote. En fin, esos tercetos...
gracias y abrazo
j.
 
A la hermosa princesa del verano,
para mojar mis pies en el estrecho,
madrugando al dejar el tibio lecho
visité en el invierno gaditano.

De la desierta playa vi lejano,
con la emoción vibrándome en el pecho,
en nubes que le hacían bajo techo,
mi mundo de aventuras africano.

A veces el granizo pone a prueba
el coraje en la playa de turistas:
en la desgracia la moral se eleva.

La arena cuando vuela tiene aristas
que incitan a buscar alguna cueva:
aguantamos cual buenos deportistas.


Nota. Va con mis disculpas para Juan Carlos, esperemos que el próximo sea más lírico, pero la verdad es que de la playa de Tarifa me quedó una imagen invernal. Cuando nos acercábamos a la escollera que lleva a la Isla de las Palomas nos azotó una fuerte ráfaga con granizo y arena, que soportamos estoicamente: fue breve, por suerte.

Ahh...Tarifa. Me gusta porque viniendo del este, la cosa ya empieza a oler a Atlántico en ese punto geográfico. Tengo un berretín con el mar oceánico. Nunca me llamaron la atención los mares interiores.

De tu soneto, poco te puedo decir; es una clara narración de una vivencia. Veo que preferís la acentuación en la sexta (salvo, claro, ese de "en la desgracia la moral se eleva"), lo cual suele ser una preferencia de amplio espectro -si no me equivoco- en este foro. Sin ánimo de ofender (tenés más kilometraje que yo en esto de la poética clásica), ¿no te resulta machacante el ritmo? Apuntame hacia alguna referencia piola de teoría del ritmo si tuvieses algo en mente. Cualquier elemento instructivo siempre ha de ser bueno, y me interesa evitar que mi pluma desafine (o, al menos, que no desafine más de la cuenta).

Abrazo.

Gus
 
A la hermosa princesa del verano,
para mojar mis pies en el estrecho,
madrugando al dejar el tibio lecho
visité en el invierno gaditano.

De la desierta playa vi lejano,
con la emoción vibrándome en el pecho,
en nubes que le hacían bajo techo,
mi mundo de aventuras africano.

A veces el granizo pone a prueba
el coraje en la playa de turistas:
en la desgracia la moral se eleva.

La arena cuando vuela tiene aristas
que incitan a buscar alguna cueva:
aguantamos cual buenos deportistas.


Nota. Va con mis disculpas para Juan Carlos, esperemos que el próximo sea más lírico, pero la verdad es que de la playa de Tarifa me quedó una imagen invernal. Cuando nos acercábamos a la escollera que lleva a la Isla de las Palomas nos azotó una fuerte ráfaga con granizo y arena, que soportamos estoicamente: fue breve, por suerte.
Por ahí tambien he estado, mas con mejor tiempo.
Un placer recordarlo.
Saludos.
Castro.
 
Excelente soneto enmarcando con lirismo le descripción de este suceso inesperado en tu visita a Tarifa y su playa asomada al continente africano.

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Gracias por pasar, estimado Marcos. Ya llegaré a Valencia en este recorrido por mis recuerdos...
abrazo
j.
 
Ahh...Tarifa. Me gusta porque viniendo del este, la cosa ya empieza a oler a Atlántico en ese punto geográfico. Tengo un berretín con el mar oceánico. Nunca me llamaron la atención los mares interiores.

De tu soneto, poco te puedo decir; es una clara narración de una vivencia. Veo que preferís la acentuación en la sexta (salvo, claro, ese de "en la desgracia la moral se eleva"), lo cual suele ser una preferencia de amplio espectro -si no me equivoco- en este foro. Sin ánimo de ofender (tenés más kilometraje que yo en esto de la poética clásica), ¿no te resulta machacante el ritmo? Apuntame hacia alguna referencia piola de teoría del ritmo si tuvieses algo en mente. Cualquier elemento instructivo siempre ha de ser bueno, y me interesa evitar que mi pluma desafine (o, al menos, que no desafine más de la cuenta).

Abrazo.

Gus

Pues nosotros veníamos del Atlántico, de Cádiz, y luego seguimos hacia el este. Te diré que el Mediterráneo, visto como charco, es bastante grande, aunque se extrañan las olas permanentes de nuestras playas atlánticas.

La preferencia que señalas por los endecasílabos que yo llamo petrarquistas (dicho brevemente: acento en 6 + sáficos) no es cosa de este foro, es cosa de todos los poetas que practicaron el endecasílabo desde Petrarca (siglo XIV) en adelante(la que sí es costumbre(me tienta escribir vicio) local es la de, en el caso de los 6.10, fijar un tercer acento, por ejemplo escribir todo un soneto con 2.6.10 ); los otros ritmos posibles son rara avis en la historia de la poesía. La variedad rítmica de estos endecasílabos es probablemente la razón de esta predilección de los poetas (los dactílicos, por ejemplo, exigen tres acentos fijos: 4.7.10).

Hay distintos aspectos de este asunto del ritmo:

Un enfoque básico (algo como la teoría atómica en química) es el de la percepción del ritmo tratada desde el punto de vista psicológico; lo que conozco de esto no es mucho más que lo que he leído en el libro Psicología del ritmo, de Paul Fraisse. Sus estudios experimentales muestran decididamente la aplicabilidad de la teoría de la gestalt (no es su orientación, creo) en este campo. Es interesantísimo el tema, y seguramente subyace en todo tratamiento serio del ritmo poético.

Algunos teóricos de la escuela de Chomsky han tratado de capturar el «iambic pentameter», equivalente en inglés a nuestro endecasílabo garcilasiano (al que yo llamo petrarquista), en las redes de las gramáticas formales. En algunos aspectos han debido remitirse a asuntos psicológicos, también. Si buscas en wikipedia el «iambic pentameter» encontrarás una referencia a Halle, y tirando de esa punta podrás encontrar un montón de trabajos. Estos trabajos me resultaron muy interesantes, pero imagino que serán duros de leer para los que no tengan alguna formación en lenguajes formales.

Dentro de los filólogos españoles hay un grupo muy relevante, formado por José Domínguez Caparrós, Miguel Ángel Márquez y Esteban Torre (hay otros, claro), que se ocupan de los asuntos de la métrica. Márquez tiene varios papers sobre el endecasílabo y otros asuntos, podrías acceder a ellos en la página de la Universidad de Huelva. La Uned, donde trabaja Caparrós, edita una revista cuyo título lo dice todo: Rhytmica; los artículos de esta revista son de libre acceso en formato pdf.

La historia moderna de estos análisis fue iniciada en el XIX por la preclara inteligencia de don Andrés Bello, en su Ortología. Leerlo es un placer, aún hoy.

abrazo
Jorge
 
Última edición:
Pues nosotros veníamos del Atlántico, de Cádiz, y luego seguimos hacia el este. Te diré que el Mediterráneo, visto como charco, es bastante grande, aunque se extrañan las olas permanentes de nuestras playas atlánticas.

La preferencia que señalas por los endecasílabos que yo llamo petrarquistas (dicho brevemente: acento en 6 + sáficos) no es cosa de este foro, es cosa de todos los poetas que practicaron el endecasílabo desde Petrarca (siglo XIV) en adelante(la que sí es costumbre(me tienta escribir vicio) local es la de, en el caso de los 6.10, fijar un tercer acento, por ejemplo escribir todo un soneto con 2.6.10 ); los otros ritmos posibles son rara avis en la historia de la poesía. La variedad rítmica de estos endecasílabos es probablemente la razón de esta predilección de los poetas (los dactílicos, por ejemplo, exigen tres acentos fijos: 4.7.10).

Hay distintos aspectos de este asunto del ritmo:

Un enfoque básico (algo como la teoría atómica en química) es el de la percepción del ritmo tratada desde el punto de vista psicológico; lo que conozco de esto no es mucho más que lo que leído en el libro Psicología del ritmo, de Paul Fraisse. Sus estudios experimentales muestran decididamente la aplicabilidad de la teoría de la gestalt (no es su orientación, creo) en este campo. Es interesantísimo el tema, y seguramente subyace en todo tratamiento serio del ritmo poético.

Algunos teóricos de la escuela de Chomsky han tratado de capturar el «iambic pentameter», equivalente en inglés a nuestro endecasílabo garcilasiano (al que yo llamo petrarquista), en las redes de las gramáticas formales. En algunos aspectos han debido remitirse a asuntos psicológicos, también. Si buscas en wikipedia el «iambic pentameter» encontrarás una referencia a Halle, y tirando de esa punta podrás encontrar un montón de trabajos. Estos trabajos me resultaron muy interesantes, pero imagino que serán duros de leer para los que no tengan alguna formación en lenguajes formales.

Dentro de los filólogos españoles hay un grupo muy relevante, formado por José Domínguez Caparrós, Miguel Ángel Márquez y Esteban Torre (hay otros, claro), que se ocupan de los asuntos de la métrica. Márquez tiene varios papers sobre el endecasílabo y otros asuntos, podrías acceder a ellos en la página de la Universidad de Huelva. La Uned, donde trabaja Caparrós, edita una revista cuyo título lo dice todo: Rhytmica; los artículos de esta revista son de libre acceso en formato pdf.

La historia moderna de estos análisis fue iniciada en el XIX por la preclara inteligencia de don Andrés Bello, en su Ortología. Leerlo es un placer, aún hoy.

abrazo
Jorge

Perfecto, gracias. He estado leyendo a Márquez y a Domínguez Caparrós. He leído así mismo cosas de métrica en el idioma inglés, dado que de tanto en tanto lo he usado a nivel poético. Voy a ver si me adentro en el campo de la psicología del ritmo un poco, y tratar de perfeccionar la polirritmia en los endecas.

Un abrazo y gracias por tu valioso comentario.

Gus
 
Última edición por un moderador:
Perfecto, gracias. He estado leyendo a Márquez y a Domínguez Caparrós. He leído así mismo cosas de métrica en el idioma inglés, dado que de tanto en tanto lo he usado a nivel poético. Voy a ver si me adentro en el campo de la psicología del ritmo un poco, y tratar de perfeccionar la polirritmia en los endecas.

Un abrazo y gracias por tu valioso comentario.

Gus
El libro de Fraisse me costó conseguirlo, lo compré por amazon y en italiano. Capaz que en una bibioteca o en edición en inglés: es un clásico.
abrazo
 
A la hermosa princesa del verano,
para mojar mis pies en el estrecho,
madrugando al dejar el tibio lecho
visité en el invierno gaditano.

De la desierta playa vi lejano,
con la emoción vibrándome en el pecho,
en nubes que le hacían bajo techo,
mi mundo de aventuras africano.

A veces el granizo pone a prueba
el coraje en la playa de turistas:
en la desgracia la moral se eleva.

La arena cuando vuela tiene aristas
que incitan a buscar alguna cueva:
aguantamos cual buenos deportistas.


Nota. Va con mis disculpas para Juan Carlos, esperemos que el próximo sea más lírico, pero la verdad es que de la playa de Tarifa me quedó una imagen invernal. Cuando nos acercábamos a la escollera que lleva a la Isla de las Palomas nos azotó una fuerte ráfaga con granizo y arena, que soportamos estoicamente: fue breve, por suerte.
Amigo Jorge, si con la cara "B" de Tarifa nos sueltas este soneto, no puedes dejar de escuchar el tema principal, a ver qué sale; seguro se convierte en la canción del verano.

Gracias por dedicarle tu poesía a mi Tita Tarifa.

Un abrazo.
 
Amigo Jorge, si con la cara "B" de Tarifa nos sueltas este soneto, no puedes dejar de escuchar el tema principal, a ver qué sale; seguro se convierte en la canción del verano.

Gracias por dedicarle tu poesía a mi Tita Tarifa.

Un abrazo.
Por ahora he vertido mi acendrado lirismo en una módica prosa, que como corresponde al caso publiqué en poemas generales, separando un poco las frases para disimular. Gracias por pasar, estimado Manuel.
abrazo
Jorge
 
Última edición:
A la hermosa princesa del verano,
para mojar mis pies en el estrecho,
madrugando al dejar el tibio lecho
visité en el invierno gaditano.

De la desierta playa vi lejano,
con la emoción vibrándome en el pecho,
en nubes que le hacían bajo techo,
mi mundo de aventuras africano.

A veces el granizo pone a prueba
el coraje en la playa de turistas:
en la desgracia la moral se eleva.

La arena cuando vuela tiene aristas
que incitan a buscar alguna cueva:
aguantamos cual buenos deportistas.


Nota. Va con mis disculpas para Juan Carlos, esperemos que el próximo sea más lírico, pero la verdad es que de la playa de Tarifa me quedó una imagen invernal. Cuando nos acercábamos a la escollera que lleva a la Isla de las Palomas nos azotó una fuerte ráfaga con granizo y arena, que soportamos estoicamente: fue breve, por suerte.

Jajaja... Mira que ir a Tarifa en invierno, el granizo no sé si es normal, pero el aire de Tarifa es un clásico.
Un abrazo amigo tildero me alegro encontrarte con tan buen humor
Me ha encado tu soneto


Carmen
 
Jajaja... Mira que ir a Tarifa en invierno, el granizo no sé si es normal, pero el aire de Tarifa es un clásico.
Un abrazo amigo tildero me alegro encontrarte con tan buen humor
Me ha encado tu soneto


Carmen
Bueno, ya pasaron varios días desde esa granizada... Dos más desde el rabo de toro en tu casa, por cierto. No tienes idea de lo difícil que es encontrar acá donde sirvan gambas: increíble, ¿no? En algunas cosas somos muy atrasados, jajaja.

un abrazo, Carmencita
jorge
 
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Repito, Jorge, tuviste mala suerte o elegiste un mal momento. Esta imagen casi daliniana forma parte del paisaje habitual en Tarifa buena parte del año. No son simples cometas, son kitesurfistas volando sobre las olas de esta playa gaditana. ¿Cómo lo ves?
Son solo alguna de las cosas que ocurren aquí, aquí en el rabo de España.


Abrazo.
 
Última edición:
Bueno, ya pasaron varios días desde esa granizada... Dos más desde el rabo de toro en tu casa, por cierto. No tienes idea de lo difícil que es encontrar acá donde sirvan gambas: increíble, ¿no? En algunas cosas somos muy atrasados, jajaja.

un abrazo, Carmencita
jorge

Pues los langostinos que comemos por aquí muchos son argentinos , hombre , es verdad que las gambas de Huelva son punto y aparte , pero si mi receta de rabo de toro te gusto, te imagina un rabo de res Argentina guisada al estilo de Rabo de toro Cordobés (de mi Córdoba) , tengo una vecina que paisana tuya forofa del Boca y me dice que vosotros los rabos no los soléis comer.
La próxima vez que vengas tú traes rabo de toro y yo pongo las gambas jaja…

Me encanta verte tan guasón , un poquito de chispa a la vida siempre viene bien.

Cómo siempre un abrazo junto con mi amistad
Carmen
 

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