Tatuada en mi costado (Tercetos encadenados)

gonzaleja

Poeta asiduo al portal
Déjame que te diga lo que siento,
lo que dicta mi pecho a cada instante,
y mecida te llegue con el viento


mi intención, moderadamente andante,
y a la vez, alevosa y con descaro,
con la voz amorosa del amante


que por cruel, desmedido y por avaro,
toda entera te quiere y te ambiciona.
Mi tormento, te digo sin reparo,


lo que diera por ti de mi persona,
aunque nada quedara de mí mismo,
esta ausencia que amándote se encona,


me conduce, mujer, al egoísmo
y me altera la frente, pecho y pulso,
como un peso que tira hacia el abismo


indomable, lacónico y convulso,
que desborda mi amor y que me excede,
y mermando la fuerza y el impulso


ya nada en mí acontece ni sucede
sino aquello que tú me das por bueno:
¡aquello que tu trato me concede!,


y por tuyo defino como pleno,
que por verte tatuada en mi costado,
aun con mi propia sangre, iré sereno,


que tanto es el gozarte enamorado
que te diera mi vida y te la diera
sabiéndome rendido y destronado,


sabiendo que aunque nada ya valiera
al diablo por tenerte la entregara:
¡no valdría mujer lo que viviera,


ni sirviera en verdad lo que pensara!,
detenido tan sólo en mis dolores,
penando por amor lo que penara.


Si no me corresponden tus amores,
¿cómo tendré mi vida entretenida,
mis ojos, desbordados surtidores,


dónde se detendrían ya sin vida,
dramáticos clamando ante la fuente
de un último propósito suicida?


Sumido en mi dolor, convaleciente,
me endulza por momentos la tristeza
sabiendo que luchar contracorriente,


el amor por delante y la grandeza
de mi pecho abundante y de su flujo,
que incrementa si asoma la flaqueza


y me embriago, nostálgico a tu influjo.
Mi débil corazón, sucumbe al vino:
a tu voz que atesoro y su reflujo,


corazón que a tu lado compagino
con tu risa que guardo y su frescura,
cuando en el día sueño y lo culmino


con la esperanza mía y tu ternura,
venida de antiquísimo remoto
envuelta en el cordón de tu cintura


como un desenfrenado maremoto
que arrancando mis ojos y mis venas,
devoto en ti me hiciera, más devoto.


Conjugo mi alegría con mis penas,
a mi modo y manera, con sigilo,
haciéndolas entrambas tan amenas


que dieran la blancura del pabilo,
la fragancia más limpia y olorosa
ciñéndome a tus formas y a tu estilo.


Pero ya que a tu lado, caprichosa,
hoy la suerte me quiere y yo lo quiero,
no desdeñes la suerte caudalosa


negándole a la luz la luz del día
que aquí sigo apostado en el “te espero”,
conjugando "te amo" todavía,
"que te quiero" enterando al mundo entero.


 
Última edición:
Déjame que te diga lo que siento,
lo que dicta mi pecho a cada instante,
y mecida te llegue con el viento


mi intención, moderadamente andante,
y a la vez, alevosa y con descaro,
con la voz amorosa del amante


que por cruel, desmedido y por avaro,
toda entera te quiere y te ambiciona.
Mi tormento, te digo sin reparo,


lo que diera por ti de mi persona,
aunque nada quedara de mí mismo,
esta ausencia que amándote se encona,


me conduce, mujer, al egoísmo
y me altera la frente, pecho y pulso,
como un peso que tira hacia el abismo


indomable, lacónico y convulso,
que desborda mi amor y que me excede,
y mermando la fuerza y el impulso


ya nada en mí acontece ni sucede
sino aquello que tú me das por bueno:
¡aquello que tu trato me concede!,


y por tuyo defino como pleno,
que por verte tatuada en mi costado,
aun con mi propia sangre, iré sereno,


que tanto es el gozarte enamorado
que te diera mi vida y te la diera
sabiéndome rendido y destronado,


sabiendo que aunque nada ya valiera
al diablo por tenerte la entregara:
¡no valdría mujer lo que viviera,


ni sirviera en verdad lo que pensara!,
detenido tan sólo en mis dolores,
penando por amor lo que penara.


Si no me corresponden tus amores,
¿cómo tendré mi vida entretenida,
mis ojos, desbordados surtidores,


dónde se detendrían ya sin vida,
dramáticos clamando ante la fuente
de un último propósito suicida?


Sumido en mi dolor, convaleciente,
me endulza por momentos la tristeza
sabiendo que luchar contracorriente,


el amor por delante y la grandeza
de mi pecho abundante y de su flujo,
que incrementa si asoma la flaqueza


y me embriago, nostálgico a tu influjo.
Mi débil corazón, sucumbe al vino:
a tu voz que atesoro y su reflujo,


corazón que a tu lado compagino
con tu risa que guardo y su frescura,
cuando en el día sueño y lo culmino


con la esperanza mía y tu ternura,
venida de antiquísimo remoto
envuelta en el cordón de tu cintura


como un desenfrenado maremoto
que arrancando mis ojos y mis venas,
devoto en ti me hiciera, más devoto.


Conjugo mi alegría con mis penas,
a mi modo y manera, con sigilo,
haciéndolas entrambas tan amenas


que dieran la blancura del pabilo,
la fragancia más limpia y olorosa
ciñéndome a tus formas y a tu estilo.


Pero ya que a tu lado, caprichosa,
hoy la suerte me quiere y yo lo quiero,
no desdeñes la suerte caudalosa


negándole a la luz la luz del día
que aquí sigo apostado en el “te espero”,
conjugando "te amo" todavía,
"que te quiero" enterando al mundo entero.


Deogracias González de la Aleja
Buenas tardes
Hermosas letras pones a mi alcance
Gracías
Un saludo
 
Déjame que te diga lo que siento,
lo que dicta mi pecho a cada instante,
y mecida te llegue con el viento


mi intención, moderadamente andante,
y a la vez, alevosa y con descaro,
con la voz amorosa del amante


que por cruel, desmedido y por avaro,
toda entera te quiere y te ambiciona.
Mi tormento, te digo sin reparo,


lo que diera por ti de mi persona,
aunque nada quedara de mí mismo,
esta ausencia que amándote se encona,


me conduce, mujer, al egoísmo
y me altera la frente, pecho y pulso,
como un peso que tira hacia el abismo


indomable, lacónico y convulso,
que desborda mi amor y que me excede,
y mermando la fuerza y el impulso


ya nada en mí acontece ni sucede
sino aquello que tú me das por bueno:
¡aquello que tu trato me concede!,


y por tuyo defino como pleno,
que por verte tatuada en mi costado,
aun con mi propia sangre, iré sereno,


que tanto es el gozarte enamorado
que te diera mi vida y te la diera
sabiéndome rendido y destronado,


sabiendo que aunque nada ya valiera
al diablo por tenerte la entregara:
¡no valdría mujer lo que viviera,


ni sirviera en verdad lo que pensara!,
detenido tan sólo en mis dolores,
penando por amor lo que penara.


Si no me corresponden tus amores,
¿cómo tendré mi vida entretenida,
mis ojos, desbordados surtidores,


dónde se detendrían ya sin vida,
dramáticos clamando ante la fuente
de un último propósito suicida?


Sumido en mi dolor, convaleciente,
me endulza por momentos la tristeza
sabiendo que luchar contracorriente,


el amor por delante y la grandeza
de mi pecho abundante y de su flujo,
que incrementa si asoma la flaqueza


y me embriago, nostálgico a tu influjo.
Mi débil corazón, sucumbe al vino:
a tu voz que atesoro y su reflujo,


corazón que a tu lado compagino
con tu risa que guardo y su frescura,
cuando en el día sueño y lo culmino


con la esperanza mía y tu ternura,
venida de antiquísimo remoto
envuelta en el cordón de tu cintura


como un desenfrenado maremoto
que arrancando mis ojos y mis venas,
devoto en ti me hiciera, más devoto.


Conjugo mi alegría con mis penas,
a mi modo y manera, con sigilo,
haciéndolas entrambas tan amenas


que dieran la blancura del pabilo,
la fragancia más limpia y olorosa
ciñéndome a tus formas y a tu estilo.


Pero ya que a tu lado, caprichosa,
hoy la suerte me quiere y yo lo quiero,
no desdeñes la suerte caudalosa


negándole a la luz la luz del día
que aquí sigo apostado en el “te espero”,
conjugando "te amo" todavía,
"que te quiero" enterando al mundo entero.


Deogracias González de la Aleja

Qué bello poema Deo, me ha emocionado hasta las lágrimas. Tus sentimientos, tu modo de escribir y tu postura llega a el alma del lector con mucha fuerza. Gracias por compartir tu gran talento poeta y amigo, un abrazo a la distancia.-
 
Qué bello poema Deo, me ha emocionado hasta las lágrimas. Tus sentimientos, tu modo de escribir y tu postura llega a el alma del lector con mucha fuerza. Gracias por compartir tu gran talento poeta y amigo, un abrazo a la distancia.-
Gracias Mirta, un placer saber que te ha emocionado tanto, y conocer de tu letra todas esas cosas que dices de mí y de mi poesía, es un honor que lo veas así. Sabes, esta estructura me encanta y me siento comodísimo escribiendo en ella; tengo bastantes poemas en tercetos encadenados, aunque esta es de todas la más larga. Gracias por acompañar mi inspiración, te mando un abrazo a la distancia
 
Gracias Mirta, un placer saber que te ha emocionado tanto, y conocer de tu letra todas esas cosas que dices de mí y de mi poesía, es un honor que lo veas así. Sabes, esta estructura me encanta y me siento comodísimo escribiendo en ella; tengo bastantes poemas en tercetos encadenados, aunque esta es de todas la más larga. Gracias por acompañar mi inspiración, te mando un abrazo a la distancia
Y yo lo recibo Deo, con gratitud. Que suerte tiene este foro de contar con poetas como tú, como decimos acá !!QUÉ NIVEL!!
Subes el nivel del foro, como Daniel quien también escribe clasico.-Abrazos.-
 
Excelentes tercetos encadenados nos compartes enmarcando un romántico poema de amor que he disfrutado de principio a fin.

Lapiz%20felicita_zpsuefssyor.gif
 
Déjame que te diga lo que siento,
lo que dicta mi pecho a cada instante,
y mecida te llegue con el viento


mi intención, moderadamente andante,
y a la vez, alevosa y con descaro,
con la voz amorosa del amante


que por cruel, desmedido y por avaro,
toda entera te quiere y te ambiciona.
Mi tormento, te digo sin reparo,


lo que diera por ti de mi persona,
aunque nada quedara de mí mismo,
esta ausencia que amándote se encona,


me conduce, mujer, al egoísmo
y me altera la frente, pecho y pulso,
como un peso que tira hacia el abismo


indomable, lacónico y convulso,
que desborda mi amor y que me excede,
y mermando la fuerza y el impulso


ya nada en mí acontece ni sucede
sino aquello que tú me das por bueno:
¡aquello que tu trato me concede!,


y por tuyo defino como pleno,
que por verte tatuada en mi costado,
aun con mi propia sangre, iré sereno,


que tanto es el gozarte enamorado
que te diera mi vida y te la diera
sabiéndome rendido y destronado,


sabiendo que aunque nada ya valiera
al diablo por tenerte la entregara:
¡no valdría mujer lo que viviera,


ni sirviera en verdad lo que pensara!,
detenido tan sólo en mis dolores,
penando por amor lo que penara.


Si no me corresponden tus amores,
¿cómo tendré mi vida entretenida,
mis ojos, desbordados surtidores,


dónde se detendrían ya sin vida,
dramáticos clamando ante la fuente
de un último propósito suicida?


Sumido en mi dolor, convaleciente,
me endulza por momentos la tristeza
sabiendo que luchar contracorriente,


el amor por delante y la grandeza
de mi pecho abundante y de su flujo,
que incrementa si asoma la flaqueza


y me embriago, nostálgico a tu influjo.
Mi débil corazón, sucumbe al vino:
a tu voz que atesoro y su reflujo,


corazón que a tu lado compagino
con tu risa que guardo y su frescura,
cuando en el día sueño y lo culmino


con la esperanza mía y tu ternura,
venida de antiquísimo remoto
envuelta en el cordón de tu cintura


como un desenfrenado maremoto
que arrancando mis ojos y mis venas,
devoto en ti me hiciera, más devoto.


Conjugo mi alegría con mis penas,
a mi modo y manera, con sigilo,
haciéndolas entrambas tan amenas


que dieran la blancura del pabilo,
la fragancia más limpia y olorosa
ciñéndome a tus formas y a tu estilo.


Pero ya que a tu lado, caprichosa,
hoy la suerte me quiere y yo lo quiero,
no desdeñes la suerte caudalosa


negándole a la luz la luz del día
que aquí sigo apostado en el “te espero”,
conjugando "te amo" todavía,
"que te quiero" enterando al mundo entero.


Deogracias González de la Aleja
Simplemente brillantes cada uno de sus versos. Estos trémulos, románticos, exquisitos. Su manera de expresar sus sentires hace que el lector se haga protagonista de cada letra. Felicitaciones Gonzales por su magnífica poesía, saludos Daniel
 
Última edición por un moderador:
Cuando el amor se puede cantar con tanto arte, es simplemente amor del bueno, y eso
es lo que se respira en estos magníficos tercetos que nos compartes. Impecable el uso
que haces del lenguaje en esa voz apasionada y romántica que nos deja el corazón
habitado de suspiros. Gracias Deo, por regalarnos tu hermosa inspiración. Besitos
cariñosos apretados en tus mejillas.
 
Y yo lo recibo Deo, con gratitud. Que suerte tiene este foro de contar con poetas como tú, como decimos acá !!QUÉ NIVEL!!
Subes el nivel del foro, como Daniel quien también escribe clasico.-Abrazos.-
En mí es fácil que me ruborice, tú lo has conseguido con tus últimas palabras. Afortunados todos de estar en un foro donde hay "nivelazo", y es fácil crecer, siempre se está arropado de buena gente y mejores poetas. En cualquier caso de nuevo, gracias, muchas gracias mi estimada Poeta. Besos
 
Excelentes tercetos encadenados nos compartes enmarcando un romántico poema de amor que he disfrutado de principio a fin.

Lapiz%20felicita_zpsuefssyor.gif
Muchas gracias mi estimado maestro por detenerte en mis letras, es un placer saber que las has disfrutado. Gracias por tus palabras. Un abrazo
 
Simplemente brillantes cada uno de sus versos. Estos trémulos, románticos, exquisitos. Su manera de expresar sus sentires hace que el lector se haga protagonista de cada letra. Felicitaciones Gonzales por su magnífica poesía, saludos Daniel
Muchas gracias mi estimado amigo Daniel, por la generosidad de tus palabras, las cuales me hacen sentir tremendamente honrado. Celebro que mis letras hayan sido de tu agrado. Saludos, Deo
 
Cuando el amor se puede cantar con tanto arte, es simplemente amor del bueno, y eso
es lo que se respira en estos magníficos tercetos que nos compartes. Impecable el uso
que haces del lenguaje en esa voz apasionada y romántica que nos deja el corazón
habitado de suspiros. Gracias Deo, por regalarnos tu hermosa inspiración. Besitos
cariñosos apretados en tus mejillas.
Qué palabras más bonitas tienes para mí, mi estimada Anamer. Así da gusto publicar, me gusta que te hayan llegado mis letras con la fuerza con que tú me las comentas. Digo de nuevo que es un place estar tan bien arropado, gracias por estar y acompañar mi inspiración. Celebro que te haya gustado. Ah sobre el look, "renovarse o morir". Besitos
 
Déjame que te diga lo que siento,
lo que dicta mi pecho a cada instante,
y mecida te llegue con el viento


mi intención, moderadamente andante,
y a la vez, alevosa y con descaro,
con la voz amorosa del amante


que por cruel, desmedido y por avaro,
toda entera te quiere y te ambiciona.
Mi tormento, te digo sin reparo,


lo que diera por ti de mi persona,
aunque nada quedara de mí mismo,
esta ausencia que amándote se encona,


me conduce, mujer, al egoísmo
y me altera la frente, pecho y pulso,
como un peso que tira hacia el abismo


indomable, lacónico y convulso,
que desborda mi amor y que me excede,
y mermando la fuerza y el impulso


ya nada en mí acontece ni sucede
sino aquello que tú me das por bueno:
¡aquello que tu trato me concede!,


y por tuyo defino como pleno,
que por verte tatuada en mi costado,
aun con mi propia sangre, iré sereno,


que tanto es el gozarte enamorado
que te diera mi vida y te la diera
sabiéndome rendido y destronado,


sabiendo que aunque nada ya valiera
al diablo por tenerte la entregara:
¡no valdría mujer lo que viviera,


ni sirviera en verdad lo que pensara!,
detenido tan sólo en mis dolores,
penando por amor lo que penara.


Si no me corresponden tus amores,
¿cómo tendré mi vida entretenida,
mis ojos, desbordados surtidores,


dónde se detendrían ya sin vida,
dramáticos clamando ante la fuente
de un último propósito suicida?


Sumido en mi dolor, convaleciente,
me endulza por momentos la tristeza
sabiendo que luchar contracorriente,


el amor por delante y la grandeza
de mi pecho abundante y de su flujo,
que incrementa si asoma la flaqueza


y me embriago, nostálgico a tu influjo.
Mi débil corazón, sucumbe al vino:
a tu voz que atesoro y su reflujo,


corazón que a tu lado compagino
con tu risa que guardo y su frescura,
cuando en el día sueño y lo culmino


con la esperanza mía y tu ternura,
venida de antiquísimo remoto
envuelta en el cordón de tu cintura


como un desenfrenado maremoto
que arrancando mis ojos y mis venas,
devoto en ti me hiciera, más devoto.


Conjugo mi alegría con mis penas,
a mi modo y manera, con sigilo,
haciéndolas entrambas tan amenas


que dieran la blancura del pabilo,
la fragancia más limpia y olorosa
ciñéndome a tus formas y a tu estilo.


Pero ya que a tu lado, caprichosa,
hoy la suerte me quiere y yo lo quiero,
no desdeñes la suerte caudalosa


negándole a la luz la luz del día
que aquí sigo apostado en el “te espero”,
conjugando "te amo" todavía,
"que te quiero" enterando al mundo entero.


Deogracias González de la Aleja
Bellos tercetos que se encaden para emocionar y sobre todo valorar esa plenitud
de pasiones que se entremezclan conjugando formas amorosas que emocionan.
dejas pues un romanticismo latente. saludos afectuosos de luzyabsenta
 
Bellos tercetos que se encaden para emocionar y sobre todo valorar esa plenitud
de pasiones que se entremezclan conjugando formas amorosas que emocionan.
dejas pues un romanticismo latente. saludos afectuosos de luzyabsenta
Muchas gracias Luzyabsenta por tu presencia en mis letras y esas bellísimas palabras que me dejas, es un placer para mí recibirlas. Un abrazo
 

NUEVO TALENTO


(Seleccionado por la administración entre

usuarios con menos de un mes en el portal

o menos de 40 TEMAS publicados)

abrazo.bmp


¡FELICIDADES!

BIENVENIDO A ESTA CASA

MUNDOPOESIA.COM
 
NUEVO TALENTO


(Seleccionado por la administración entre

usuarios con menos de un mes en el portal

o menos de 40 TEMAS publicados)

abrazo.bmp


¡FELICIDADES!

BIENVENIDO A ESTA CASA

MUNDOPOESIA.COM
Acabo de verlo, hoy aún no había entrado en el portal. Bueno, me deja sin palabras la concesión de este reconocimiento, estoy nervioso y emocionado, es el primer reconocimiento a mi trabajo. Mamen, a ti en nombre de todo el equipo, quiero dar las gracias por la concesión del mismo, gracias de corazón a todo el equipo. Ahora mismo no sé expresar lo que siento y lo feliz que me hace, pero estoy orgulloso y feliz. Me costó mucho manejar con soltura la página, hoy me alegro infinitamente haber seguido insistiendo. Gracias, Mamen. Gracias equipo de Mundo Poesía. Un abrazo a todos
 
Aplaudo este reconocimiento Gonza, seguramente el primero de muchos
que irás cosechando por tu buen hacer en nuestro Portal.
Besitos cariñosos apretados en tus mejillas.

Ver el archivos adjunto 56985
Qué bueno, mi querida Anamer, acabo de verlo y estoy emocionado, gracias a quienes me habéis ayudado en Mundo Poesía, habéis sido muchas y muchos buenos poetas, y os quedo agradecido por tenderme la mano y guiarme en este bonito rincón poético. Gracias por tu felicitación mi querida Poeta. Besitos
 
POEMA DESTACADO

images

Seleccionado por el Jurado

Con todo el cariño

MUNDOPOESIA.COM

De nuevo feliz por el reconocimiento que otorgáis a un poema mío. Estoy gratamente impresionado y es mucha la satisfacción, la alegría y la emoción que me causa. A ti Mamen, a todo el equipo de Mundo Poesía y a todos los compañeros de esta bonita página de Poesía que han querido con sus votos o con sus visitas, concederme tal honor. A todos, sin dejar a ninguno, mi gratitud, mi GRATITUD con mayúsculas y mi admiración siempre. Un fuerte abrazo con todo mi cariño
 
FELICITACIONES por el reconocimiento obtenido. es un lujo poder releer esta bella obra de amor
que se extiende y deja esas vocaciones de sentimientos que son pureza de arte poetico.
saludos intensos de luzyabsenta
Mi estimado Luzyabsenta, muchas gracias por todo cuanto de bonito dedicas a mi poema y a mí mismo; el lujo y la emoción lo pone Mundo Poesía y cuantos lo hacéis, que nos dais la oportunidad de manifestar nuestras emociones y sentimientos. Mi gratitud y reconocimiento para vosotros. Un abrazo, Deo
 
Déjame que te diga lo que siento,
lo que dicta mi pecho a cada instante,
y mecida te llegue con el viento


mi intención, moderadamente andante,
y a la vez, alevosa y con descaro,
con la voz amorosa del amante


que por cruel, desmedido y por avaro,
toda entera te quiere y te ambiciona.
Mi tormento, te digo sin reparo,


lo que diera por ti de mi persona,
aunque nada quedara de mí mismo,
esta ausencia que amándote se encona,


me conduce, mujer, al egoísmo
y me altera la frente, pecho y pulso,
como un peso que tira hacia el abismo


indomable, lacónico y convulso,
que desborda mi amor y que me excede,
y mermando la fuerza y el impulso


ya nada en mí acontece ni sucede
sino aquello que tú me das por bueno:
¡aquello que tu trato me concede!,


y por tuyo defino como pleno,
que por verte tatuada en mi costado,
aun con mi propia sangre, iré sereno,


que tanto es el gozarte enamorado
que te diera mi vida y te la diera
sabiéndome rendido y destronado,


sabiendo que aunque nada ya valiera
al diablo por tenerte la entregara:
¡no valdría mujer lo que viviera,


ni sirviera en verdad lo que pensara!,
detenido tan sólo en mis dolores,
penando por amor lo que penara.


Si no me corresponden tus amores,
¿cómo tendré mi vida entretenida,
mis ojos, desbordados surtidores,


dónde se detendrían ya sin vida,
dramáticos clamando ante la fuente
de un último propósito suicida?


Sumido en mi dolor, convaleciente,
me endulza por momentos la tristeza
sabiendo que luchar contracorriente,


el amor por delante y la grandeza
de mi pecho abundante y de su flujo,
que incrementa si asoma la flaqueza


y me embriago, nostálgico a tu influjo.
Mi débil corazón, sucumbe al vino:
a tu voz que atesoro y su reflujo,


corazón que a tu lado compagino
con tu risa que guardo y su frescura,
cuando en el día sueño y lo culmino


con la esperanza mía y tu ternura,
venida de antiquísimo remoto
envuelta en el cordón de tu cintura


como un desenfrenado maremoto
que arrancando mis ojos y mis venas,
devoto en ti me hiciera, más devoto.


Conjugo mi alegría con mis penas,
a mi modo y manera, con sigilo,
haciéndolas entrambas tan amenas


que dieran la blancura del pabilo,
la fragancia más limpia y olorosa
ciñéndome a tus formas y a tu estilo.


Pero ya que a tu lado, caprichosa,
hoy la suerte me quiere y yo lo quiero,
no desdeñes la suerte caudalosa


negándole a la luz la luz del día
que aquí sigo apostado en el “te espero”,
conjugando "te amo" todavía,
"que te quiero" enterando al mundo entero.


Deogracias González de la Aleja
Magnífico, Deo! Gran inspiración tu pluma.
Mis aplausos!
Abrazo fraternal.
 
Simplemente brillantes cada uno de sus versos. Estos trémulos, románticos, exquisitos. Su manera de expresar sus sentires hace que el lector se haga protagonista de cada letra. Felicitaciones Gonzales por su magnífica poesía, saludos Daniel
Daniel, mi querido amigo, perdona pero me había pasado inadvertida tu visita, lo lamento de veras. Gracias por regalarme el estímulo de tus palabras que valoro en gran medida. Un abrazo junto con mis disculpas, Deo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba