Arráncame los dedos para no escribirte.
Los ojos, para no acordarme de ti con cualquier cosa que vea.
Mi nariz, para no pensar que eres tú cuando sienta tu olor en alguna parte.
Mi boca, para no gritar a los mil vientos lo loca que estoy por ti.
Mi sonrisa, que fue hecha solo para ti.
Retrocede las lágrimas que cayeron en tu nombre.
Arráncame la piel donde quedaron tus huellas sobre mi cuerpo.
Mi mente, para que borre tu ser de mis pensamientos.
Mi cabeza, que quiere estar sobre tu pecho todas las noches.
¿De qué sirve todo eso si aún hay un corazón que late por ti?
Destrúyelo. Hazlo pedazos hasta que no quede ni una parte de él.
Porque basta con una pequeña fracción para que sigas en mí.
Aunque hagas todo eso, no servirá de nada, porque podría borrarte de mi mente y mi corazón.
Pero tu nombre está tatuado en mi alma, y, así pasen mil vidas, siempre estará ahí.
Los ojos, para no acordarme de ti con cualquier cosa que vea.
Mi nariz, para no pensar que eres tú cuando sienta tu olor en alguna parte.
Mi boca, para no gritar a los mil vientos lo loca que estoy por ti.
Mi sonrisa, que fue hecha solo para ti.
Retrocede las lágrimas que cayeron en tu nombre.
Arráncame la piel donde quedaron tus huellas sobre mi cuerpo.
Mi mente, para que borre tu ser de mis pensamientos.
Mi cabeza, que quiere estar sobre tu pecho todas las noches.
¿De qué sirve todo eso si aún hay un corazón que late por ti?
Destrúyelo. Hazlo pedazos hasta que no quede ni una parte de él.
Porque basta con una pequeña fracción para que sigas en mí.
Aunque hagas todo eso, no servirá de nada, porque podría borrarte de mi mente y mi corazón.
Pero tu nombre está tatuado en mi alma, y, así pasen mil vidas, siempre estará ahí.