Apreciado poeta y amigo Salvador:
Te felicito con mucha complacencia por tu perfecto soneto de cuartetos independientes, que has titulado “Tatuaje” y por los merecidos elogios que te han brindado los compañeros poetas que me han antecedido.
Muchos escritores, artistas, personajes famosos y pensadores han escrito frases célebres sobre el tatuaje. Entre las que conozco, mencionaré la siguiente, por la relación que tiene con tu poema:
“Un tatuaje genuino... cuenta una historia. Me gustan las historias y los tatuajes, no importa qué tan bien estén hechos, y si no cuentan una historia que te involucra emocionalmente, entonces están allí sólo por decoración, entonces no son tatuajes válidos. Tiene que haber algún atractivo emocional o no lo son, a mi modo de ver, un tatuaje real. Éste le dice a la gente lo que eres y lo que crees, así no hay error alguno.” Esto lo dijo “Leo”, un artista del tatuaje.
La mayoría de tus comentaristas catalogan tu soneto como romántico. Pues bien, estoy de acuerdo, pero no es exclusivamente romántico; es un sorprendente compendio de un bagaje cultural tan amplio que incluye Arte, Fisiología, Física, Sicología y una Semántica cuidadosa y elegantemente escogida para que el lector use su imaginación.
Comprobémoslo con algunos ejemplos: Son expresiones artísticas: “la rosa de mi amor que te decora”; “paisaje” = Espacio natural admirable por su aspecto artístico.
Fisiología: “la dulce ondulación de tu latido, /que es un signo vital y repetido…”
“aleteo” = Acción de palpitar acelerada y violentamente el corazón.
“bullir”, que está en el verso que mucho ha gustado, pertenece a la física, = “Agitarse con movimiento parecido al del agua que hierve”.
Veamos como tu semántica interviene para hacer un verso delicado y elegante: “el ávido bullir de mi deseo”(La ansiosa, la codiciosa agitación de mi impulso o excitación).
Podría seguir, pero es suficiente para demostrar tu profundo bagaje cultural. Nadie se ha peguntado ¿Dónde dibujaron el tatuaje? No ha sido necesario porque tú sutilmente lo insinúas: “Yo sigo el repicar del aleteo/llegado de tu pecho generoso…” “Allí precisamente te has dejado que hicieran, indeleble, un tatuaje...”
Has contado, con pulcros endecasílabos, toda una atractiva y elegante historia que nos involucra a todos emocionalmente por su delicado argumento, por la genialidad de las expresiones, por los sentimientos de un amor apasionado, por una semántica depurada y por una lírica admirable.
Con mis aplausos, recibe otro grande y fraternal abrazo,
Ulpiano