Va por ti señor,
toma mi montera,
aquí estoy, cual matador,
mi cuerpo sobre la arena.
El arte de tauromaquia no lo aprendí,
la flor de tu mirada, lánzame al ruedo
y así con mi capote podré escribir
los más bellos pases, como un torero.
La vuelta al ruedo quiero por ti;
en el estoy, con hambre de maletilla,
si no por arte, si por coraje, deseo sentir aplausos,
al bien hacer de mis cuartillas.
Maestro, consejero, representante, empresario...
¿qué habrá que por mi no estés haciendo?
al cambiar mi verborrea, en rosario,
si cuanto soy; por ti lo estoy siendo.
Más señor; ¿qué son para mi, orejas y rabo más vuelta al ruedo?
que me importan vítores y alabanzas de plazas llenas
si yo solo aspiro un día a estar junto a ti, ¡mi cielo!
si lo que mas deseo, es verme libre de mis cadenas.
¡Lánzame un toro bonito! no jabonero;
blanco o negro, como la noche eterna;
que yo, envolviendo en un pase mi cuerpo entero;
demuestre al respetable que soy tu sierva.
¡Va por ti Señor!
toma mi montera.
toma mi montera,
aquí estoy, cual matador,
mi cuerpo sobre la arena.
El arte de tauromaquia no lo aprendí,
la flor de tu mirada, lánzame al ruedo
y así con mi capote podré escribir
los más bellos pases, como un torero.
La vuelta al ruedo quiero por ti;
en el estoy, con hambre de maletilla,
si no por arte, si por coraje, deseo sentir aplausos,
al bien hacer de mis cuartillas.
Maestro, consejero, representante, empresario...
¿qué habrá que por mi no estés haciendo?
al cambiar mi verborrea, en rosario,
si cuanto soy; por ti lo estoy siendo.
Más señor; ¿qué son para mi, orejas y rabo más vuelta al ruedo?
que me importan vítores y alabanzas de plazas llenas
si yo solo aspiro un día a estar junto a ti, ¡mi cielo!
si lo que mas deseo, es verme libre de mis cadenas.
¡Lánzame un toro bonito! no jabonero;
blanco o negro, como la noche eterna;
que yo, envolviendo en un pase mi cuerpo entero;
demuestre al respetable que soy tu sierva.
¡Va por ti Señor!
toma mi montera.
Josefa García Guardiola