Andrea Mejia
Poeta recién llegado
Todavía recuerdo tus ojos
y el brillo que irradiaba tu mirada,
me gustaba...
y el brillo que irradiaba tu mirada,
me gustaba...
Última edición:
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
Todavía recuerdo tus ojos
y el brillo que irradiaba tu mirada,
me gustaba verme en ella...
Extraño esa firmeza que conseguía
ponerme nerviosa y que aunque nunca lo supiste
era lo que mas temía perder.
Aveces pienso en tu sonrisa,
solo cuando veo el cielo y recuerdo tu manías,
tus extrañas costumbres
y tu impredecible manera e continuar,
algunas veces con valor,
otras con temor y solo unas pocas
sin ningún tipo de inspiración;
y así, sin querer, recuerdo el dulce sabor a vida
que me brindaban tus labios
y puedo llegar a extrañar aquel corazón valiente
que palpitaba con tus besos,
que escapaba de explotar sólo por el
deseo de volverlo a experimentar,
aquel mismo corazón que tal vez no te ha dejado de amar...
pero aquel extraviado sabor a felicidad
también me lleva a recordar que ya no estas.
Todavía recuerdo tus ojos
y el brillo que irradiaba tu mirada,
me gustaba verme en ella...
Extraño esa firmeza que conseguía
ponerme nerviosa y que aunque nunca lo supiste
era lo que mas temía perder.
Aveces pienso en tu sonrisa,
solo cuando veo el cielo y recuerdo tu manías,
tus extrañas costumbres
y tu impredecible manera e continuar,
algunas veces con valor,
otras con temor y solo unas pocas
sin ningún tipo de inspiración;
y así, sin querer, recuerdo el dulce sabor a vida
que me brindaban tus labios
y puedo llegar a extrañar aquel corazón valiente
que palpitaba con tus besos,
que escapaba de explotar sólo por el
deseo de volverlo a experimentar,
aquel mismo corazón que tal vez no te ha dejado de amar...
pero aquel extraviado sabor a felicidad
también me lleva a recordar que ya no estas.
Evocacion triste que se inclina a esas sensaciones empapadas porTodavía recuerdo tus ojos
y el brillo que irradiaba tu mirada,
me gustaba verme en ella...
Extraño esa firmeza que conseguía
ponerme nerviosa y que aunque nunca lo supiste
era lo que mas temía perder.
Aveces pienso en tu sonrisa,
solo cuando veo el cielo y recuerdo tus manías,
tus extrañas costumbres
y tu impredecible manera e continuar,
algunas veces con valor,
otras con temor y solo unas pocas
sin ningún tipo de inspiración;
y así, sin querer, recuerdo el dulce sabor a vida
que me brindaban tus labios
y puedo llegar a extrañar aquel corazón valiente
que palpitaba con tus besos,
que escapaba de explotar sólo por el
deseo de volverlo a experimentar,
aquel mismo corazón que tal vez no te ha dejado de amar...
pero aquel extraviado sabor a felicidad
también me lleva a recordar que ya no estas.
MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.
✦ Hazte MecenasSin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español