Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
No puedo Dios mío vencer los lindes de la noche.
No puedo voltear en la cama sin verte,
y doy vueltas y vueltas,
buscando lo que no existe.
Y doy vueltas en mi cama, y el horizonte donde no estas
me revela la verdad.
Buscando el tesoro que duerme
bajo la almohada creado por mi mente,
creado en la locura de no tenerte.
Buscando bajo la cama,
los besos que no están,
los que se fueron en tu madrugada,
los besos que no están,
los que se fueron en tu madrugada,
esa que atraganto mi palabras,
esa en que me trague mis eximias razones,
las que me compraron esta soledad inhóspita.
Esa soledad…
que compro el laúd que suena en tu bosque
de ensueños, lleno de muerte,
lleno de lirios ponzoñosos,
lleno de ríos imaginarios,
lleno de raíces muertas en su nacimiento,
con un la menor eterno.
Aborto enamorado en el suelo,
con su placenta en la tierra,
imposible la vida en su
extremo polvoriento.
Y estas tú y estoy yo, contemplado,
la inercia de no hacer nada.
El feto en la tierra sin aire,
el amor desnudo frente a los buitres,
y nosotros con las entrañas expuestas, a todos.
Como si las lágrimas no costarán nada,
como si fueran gratis, como si te
las dieran luego de comprar un tulipán,
como si fuera un regalo esta pena,
que pario en el pecho, sembrado por tu amor.
Como si fueran piedras de sal,
que arrojas en el campo,
para que vengan las bestias a disfrutar.
de lo salado de la caridad,
de lo salado de los besos
en nuestro mar.
Amor, ¿dónde se fueron nuestras gaviotas,
las que gozaban el mar y su sabor?
El nuestro bajo sabanas de agua,
bajo la luz de esa luna cómplice
de nuestros amores.
De nuestros sabores salados ,
los de tu y yo, los nuestros,
manjares de la boca y de los besos?,
¿Donde está la reina de mi lecho,
cómplice y lozana en tus noches?,
Crimen de amor los dos, homicidas
de los besos , crueles verdugos de los cuerpos,
fieles solo al sentir , de tu boca en mi boca,
de tú cuerpo venciendo al mío,
de tu pecho de colinas mías ,
de tu ímpetu violento.
De las rosas que tienes en la espalda,
de los lirios que arden en tus ojos,
de los tulipanes que se alzan violentos en tus pechos.
AMOR de estas noches abortadas,
Amor de estas noches sin ti, ¿donde estás?
Donde se enciende mi boca furiosa,
donde se esconde el fuego de tu cuerpo,
dorado y consumido en la espera,
preparado para mí, aliñado con tus rosas,
y sublime como una gota de roció,
madurada en la mañana de una espera,
tan violenta, como esta.
Vengaras el pasado en tu pecho, sembraras
las flores que adornaran la mesa,
borraras las nostalgia y la espera en tu noche,
donde las rosas se lavan la cara,
solo para no brillar como tú,
solo por no parecerse a ti,
solo
para mirarte de lejos , flor de todos los soles juntos,
la única en el universo basto y que no alcanza.
Esos dones que tienes, cuando apareces,
con tus ojos bañados de estrellas,
de otro universo,
el que no ven los hombres
el que solo tú has construido, con tu boca,
con tus ojos y una mejilla mojada de ausencia,
de deseo y verdad , solo tus ojos,
solo tus manos, solo tu pararte frente a mí.
Como estas estrellas que me miran distantes,
como tú que vuelves, como tú que envuelves ,
todos los astros en tu sombra dorada,
imaginada,¡jamás! soñada,
en los bordes de mi cama, ven ¡¡¡
Lucero de mi mañana, soles de todos los puertos
en el amanecer de marinos muertos que no alcanzaron la dicha de tus ojos,
que no vieron el tesoro que guardan tus costas,
los reservados para este marino, que no vio en el futuro la derrota,
y que saca brillo a sus hebillas,
para posarse en tu puerto,
el de nosotros,
el de nosotros,
ese que nos prometió la vida y que nos regalaron los tiempos.
Descansa mariposa tus alas que vendrán tus vientos,
y te arrebatare el aliento, mariposa dorada,
nacida de nuestros intentos,
todos ellos nuestros,
todos ellos compartidos en este amor que nadie entiende
solo nosotros los prometidos al tiempo.
Última edición: