Birbiloke
Poeta adicto al portal
Hay veces que la eternidad es morir día a día,
otras la esperanza socava tus sentimientos
en un renacer de entre la muerte
y apareces sonámbulo, algo zombi,
parecido a un marchito abrojo sin agua y mucho sol.
Sol de verano y retícula tierna en un acto de piratería.
Ya sabes ladrón de recuerdos, amante del silencio y su voz.
Y me dice no te vayas, quédate conmigo, ámame.
Y te amo sin la fuerza de la voluntad,
solo por quererte cómo mereces
y los días pasan y pierdo mi esencia y difumino mi presencia en ti
y ya no soy,
pues el amor arrebató todo,
en su ego egoísta.
Pero no lo sabes
el fuego evapora el agua,
y el agua apaga su fuego.
Y calma su ansia y prende su astilla
en un recoveco donde anido.
Soy libre, siempre lo fui para amarte
en la cueva de mis sentimientos.
Volaban gaviotas depredadoras
en tierra firme, lejos del agua y su graznido
buscando palomas en su arrullo y algo perdidas y enfermas,
debilitadas para sobrevivir
en esta alianza de vida.
Esa es la verdad de la libertad, onírica
cuando duermes.
Pero no se merecen ,
ni merezco
cursar su piélago
su ancho mar oceánico
sobrevolando una gaviota perdida su libertad
entre la tormenta que se avecina.
otras la esperanza socava tus sentimientos
en un renacer de entre la muerte
y apareces sonámbulo, algo zombi,
parecido a un marchito abrojo sin agua y mucho sol.
Sol de verano y retícula tierna en un acto de piratería.
Ya sabes ladrón de recuerdos, amante del silencio y su voz.
Y me dice no te vayas, quédate conmigo, ámame.
Y te amo sin la fuerza de la voluntad,
solo por quererte cómo mereces
y los días pasan y pierdo mi esencia y difumino mi presencia en ti
y ya no soy,
pues el amor arrebató todo,
en su ego egoísta.
Pero no lo sabes
el fuego evapora el agua,
y el agua apaga su fuego.
Y calma su ansia y prende su astilla
en un recoveco donde anido.
Soy libre, siempre lo fui para amarte
en la cueva de mis sentimientos.
Volaban gaviotas depredadoras
en tierra firme, lejos del agua y su graznido
buscando palomas en su arrullo y algo perdidas y enfermas,
debilitadas para sobrevivir
en esta alianza de vida.
Esa es la verdad de la libertad, onírica
cuando duermes.
Pero no se merecen ,
ni merezco
cursar su piélago
su ancho mar oceánico
sobrevolando una gaviota perdida su libertad
entre la tormenta que se avecina.