EL ARPONERO DE LA TINTA
Poeta asiduo al portal
Saber que el aire insufla vida de su venero puro
En el undoso mar, a do la sangre expira;
Sentir el son egregio del arpa o de la lira
De todas las criaturas en un sutil conjuro
Bajo el umbral terrestre, bajo el acuoso muro;
Pensar el universo rugiente, mas sin ira,
Sobre el azul dislate del herpes que transpira
Renovando el pretérito en urgente futuro;
Es, escolásticamente, toda mi potencia.
Del mito no me importa, su escuálida regencia,
Ni de doctrinas doctas, ni postulados sabios;
La gracia quiero pura de la magnificencia,
Aquella flor que vibre por siempre entre mis labios;
¡Busco a la mujer plena que corone mi esencia!
En el undoso mar, a do la sangre expira;
Sentir el son egregio del arpa o de la lira
De todas las criaturas en un sutil conjuro
Bajo el umbral terrestre, bajo el acuoso muro;
Pensar el universo rugiente, mas sin ira,
Sobre el azul dislate del herpes que transpira
Renovando el pretérito en urgente futuro;
Es, escolásticamente, toda mi potencia.
Del mito no me importa, su escuálida regencia,
Ni de doctrinas doctas, ni postulados sabios;
La gracia quiero pura de la magnificencia,
Aquella flor que vibre por siempre entre mis labios;
¡Busco a la mujer plena que corone mi esencia!
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