Charly0092
Poeta recién llegado
Te busqué por todos lados, en todas partes, y hoy encuentro tu sonrisa en mis versos, en mis horas cálidas y en cada una de mis oraciones.
Existes como una rosa que se eleva en linea recta, o como una hoja que desciende involuntaria en una tarde de otoño.
Y yo, soy roca lisa en el fondo del río, pertenezco a un distinto orden, a otra taxonomía. Y sin embargo, reconozco tus suaves siluetas a través de un cristal líquido.
A veces también existes en el aire que transita por un corazón asistólico e insuficiente.
Espero paciente un par de ojos en la distancia, anegados en honestidad y esperanza, un recuerdo perfecto, de cabellos largos y enredados al cual volver en las frías madrugadas.
Hace meses que mi abecedario palidece famélico, e intento extraer de un viejo diccionario palabras para mis versos, como se extraen los pétalos de una rosa ya marchita, ya vencida por el tiempo.
La vida estaba agotada en mi, andaba con miedo a caerme
Mas no pienses que me engañaste, siempre fuiste transparente.
"... Es tan lindo saber que existes, me hace sentir vivo. Si alguna vez, te miro a los ojos y una veta de amor reconoces en los míos, no pienses ¡qué delirio! No es para que corras, precursora en mi auxilio, sino para saber que puedes contar conmigo."¹
¹Benedetti, Mario. (1974) Poemas de otros.
Existes como una rosa que se eleva en linea recta, o como una hoja que desciende involuntaria en una tarde de otoño.
Y yo, soy roca lisa en el fondo del río, pertenezco a un distinto orden, a otra taxonomía. Y sin embargo, reconozco tus suaves siluetas a través de un cristal líquido.
A veces también existes en el aire que transita por un corazón asistólico e insuficiente.
Espero paciente un par de ojos en la distancia, anegados en honestidad y esperanza, un recuerdo perfecto, de cabellos largos y enredados al cual volver en las frías madrugadas.
Hace meses que mi abecedario palidece famélico, e intento extraer de un viejo diccionario palabras para mis versos, como se extraen los pétalos de una rosa ya marchita, ya vencida por el tiempo.
La vida estaba agotada en mi, andaba con miedo a caerme
Mas no pienses que me engañaste, siempre fuiste transparente.
"... Es tan lindo saber que existes, me hace sentir vivo. Si alguna vez, te miro a los ojos y una veta de amor reconoces en los míos, no pienses ¡qué delirio! No es para que corras, precursora en mi auxilio, sino para saber que puedes contar conmigo."¹
Cartas a Mila
¹Benedetti, Mario. (1974) Poemas de otros.
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