AMANT
Poeta adicto al portal
¡Te conocí!
Entre millones de personas
te encontré súbitamente
o me encontraste no lo sé,
nada seguro es…
Entre millones de personas
te encontré súbitamente
o me encontraste no lo sé,
nada seguro es…
Te conocí,
Vida mía,
cielo mío.
El amor verdadero en las arcas
áureas del sino descubrí,
mismo que hoy
no quiero dejar ir
_no quiero dejarte ir_.
Vida mía,
cielo mío.
El amor verdadero en las arcas
áureas del sino descubrí,
mismo que hoy
no quiero dejar ir
_no quiero dejarte ir_.
Te conocí,
¡Qué dicha,
qué fortuna:
llorar de éxtasis
al ser besado;
sentir que te pertenece
el universo
al tomar una mano;
deambular por la vida
sin temor a nada;
de embeleso llenarte
con una sonrisa
o una mirada!
¡Qué dicha,
qué fortuna:
llorar de éxtasis
al ser besado;
sentir que te pertenece
el universo
al tomar una mano;
deambular por la vida
sin temor a nada;
de embeleso llenarte
con una sonrisa
o una mirada!
¡Te conocí!
Y en un beso
paladeé del amor el sabor,
de la ternura la textura,
de la pasión la calidez,
de la gloria la fruición,
y al hacerte el amor
la más dulce impiedad cometí.
Y en un beso
paladeé del amor el sabor,
de la ternura la textura,
de la pasión la calidez,
de la gloria la fruición,
y al hacerte el amor
la más dulce impiedad cometí.
¡Te conocí, vida mía!
(aunque no te conozco);
no obstante quisiera
seguir develando
tus misterios de a poco
a la luz divina
de este sentimiento inmarcesible.
(aunque no te conozco);
no obstante quisiera
seguir develando
tus misterios de a poco
a la luz divina
de este sentimiento inmarcesible.
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