jorgeluis
Poeta fiel al portal
TE CUENTO
Te hallo, te escribo, te cuento
entre las personas,
que han formado
parte de mi travesía
por el humo del asfalto,
y del cemento de la vida.
Te cuento por que
te he encontrado,
como de carne y hueso
en mi espiral de sueños
de arlequín tieso,
de luces y sombras
de claroscuros delirantes,
sin remedio.
Te hablo, te escribo, te cuento,
en las arrepentidas horas
en las que brota
de las fuentes del alma
las inagotables gotas
lánguidas del lamento.
Te hablo, te escrito, te cuento,
la verdad de las verdades
con o sin detalles,
y alguna mentirijilla
de gamberro, tu ya sabes.
Te hablo, te escribo, te cuento,
en tantas líneas
lo que fue y lo que queda,
de este primo hermano de nadie
que ni un dia estuvo cuerdo.
Te hablo, te escribo, te cuento,
por que te recuerdo
y mereces ser recordada
de corazón, porque te quiero.
Te hablo, te escribo, te cuento,
frente a un mar de promesas
ahogadas que sopló con furia
el viento.
Te grito, te extraño, te debo
mil alegrías y tristezas,
que encontrarán tarde
su consuelo.
Te hablo, te escribo, te cuento,
no más que lo que
a cada momento
me araña dentro
acariciando palabras siento.
Te hablo, te escribo, te cuento,
y lo que te rondaré morena
una y otra más
y ciento.
Te hablo, te escribo, te cuento
aminorada ahora
la melancolía del comienzo.
Te hablo, te escribo, te cuento,
con el miedo perenne como compañero
con la sensación de estar muriendo,
después de morir de amor
sin remordimiento,
te hablo, te escribo, te cuento.
Te hallo, te escribo, te cuento
entre las personas,
que han formado
parte de mi travesía
por el humo del asfalto,
y del cemento de la vida.
Te cuento por que
te he encontrado,
como de carne y hueso
en mi espiral de sueños
de arlequín tieso,
de luces y sombras
de claroscuros delirantes,
sin remedio.
Te hablo, te escribo, te cuento,
en las arrepentidas horas
en las que brota
de las fuentes del alma
las inagotables gotas
lánguidas del lamento.
Te hablo, te escrito, te cuento,
la verdad de las verdades
con o sin detalles,
y alguna mentirijilla
de gamberro, tu ya sabes.
Te hablo, te escribo, te cuento,
en tantas líneas
lo que fue y lo que queda,
de este primo hermano de nadie
que ni un dia estuvo cuerdo.
Te hablo, te escribo, te cuento,
por que te recuerdo
y mereces ser recordada
de corazón, porque te quiero.
Te hablo, te escribo, te cuento,
frente a un mar de promesas
ahogadas que sopló con furia
el viento.
Te grito, te extraño, te debo
mil alegrías y tristezas,
que encontrarán tarde
su consuelo.
Te hablo, te escribo, te cuento,
no más que lo que
a cada momento
me araña dentro
acariciando palabras siento.
Te hablo, te escribo, te cuento,
y lo que te rondaré morena
una y otra más
y ciento.
Te hablo, te escribo, te cuento
aminorada ahora
la melancolía del comienzo.
Te hablo, te escribo, te cuento,
con el miedo perenne como compañero
con la sensación de estar muriendo,
después de morir de amor
sin remordimiento,
te hablo, te escribo, te cuento.