salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Te dejo mis labios entre los tuyos.
La suavidad de su pasión te dejo.
Te dejo su ardiente calor que hay en ellos.
Te dejo su amor en
caricias a tu cuerpo.
Te dejo su decir enamorado
-que su abrir enamora-.
Te dejo sus mordiscos de azucena.
Te dejo el sentir entre tus deseos
de enamorada.
Te dejo su querer entre tus muslos
de seda.
Te dejo su agua
en la sed que tienes de ser amada.
Te dejo su sabor dulce,enmielado.
Te dejo su fuego de brasa viva,
dulcísimo veneno.
Te dejo el néctar,
que su licor destila
en los ratos de amar,
de mutua entrega
-total felicidad-.
Te dejo el ansia de estar sobre los tuyos.
Te dejo el aroma de su pasión,
que los tuyos esperan
la llama del amor,
la llama que calienta.
Te dejo su beso,que sabe a miel,
en instantes de amor apasionado.
Te dejo su recuerdo,
saboreándolos
en la soledad sola
de los momentos bajos...
La suavidad de su pasión te dejo.
Te dejo su ardiente calor que hay en ellos.
Te dejo su amor en
caricias a tu cuerpo.
Te dejo su decir enamorado
-que su abrir enamora-.
Te dejo sus mordiscos de azucena.
Te dejo el sentir entre tus deseos
de enamorada.
Te dejo su querer entre tus muslos
de seda.
Te dejo su agua
en la sed que tienes de ser amada.
Te dejo su sabor dulce,enmielado.
Te dejo su fuego de brasa viva,
dulcísimo veneno.
Te dejo el néctar,
que su licor destila
en los ratos de amar,
de mutua entrega
-total felicidad-.
Te dejo el ansia de estar sobre los tuyos.
Te dejo el aroma de su pasión,
que los tuyos esperan
la llama del amor,
la llama que calienta.
Te dejo su beso,que sabe a miel,
en instantes de amor apasionado.
Te dejo su recuerdo,
saboreándolos
en la soledad sola
de los momentos bajos...
Última edición: