Okr
Poeta recién llegado
De día y de noche, de cara y tumbado, de muerte y de vida.
Respira, respira como si en ello te fuera la vida.
Ahogo nocturno, sufrimiento en las horas de trabajo diurno.
Si la mente dejara de marear, como las noches locas de lenguas de fuego, sábados interminables en los que evitas pensar.
Por pura pasión se enciende la vela, por locura las piernas, por inseguridad el corazón, por fuerza la mente con oscura razón.
Por tu culpa o por la mía, por los pelos o la fuerza de la ira.
Por si fuera poco, por si la lucha no termina.
Que dos veces te cruzas, mil muertes en la mente transmitas.
Respira, no pienses en muerte, que la lucha no termina.
Mis sábanas todavía no te olvidan, y mi almohada me guarda los sueños que tú me provocas todos los días.
Okr
Respira, respira como si en ello te fuera la vida.
Ahogo nocturno, sufrimiento en las horas de trabajo diurno.
Si la mente dejara de marear, como las noches locas de lenguas de fuego, sábados interminables en los que evitas pensar.
Por pura pasión se enciende la vela, por locura las piernas, por inseguridad el corazón, por fuerza la mente con oscura razón.
Por tu culpa o por la mía, por los pelos o la fuerza de la ira.
Por si fuera poco, por si la lucha no termina.
Que dos veces te cruzas, mil muertes en la mente transmitas.
Respira, no pienses en muerte, que la lucha no termina.
Mis sábanas todavía no te olvidan, y mi almohada me guarda los sueños que tú me provocas todos los días.
Okr