TE EQUIVOCASTE, GREGORIO
¿Recuerdas, Gregorio?
Fue hace más de veinte años.
Te ensañaste conmigo.
Sabías que mi trabajo era el mejor
(-así te lo indicaron en público-),
pero tenías un recomendado.
Te lamían el culo.
Eras ácido, imprudente y arrogante.
Me acosaste sin piedad.
Quisiste impedirme la réplica.
No te lo consentí.
Me enfrenté contigo sabiendo que no podía ganar.
Un par de respuestas y te hundiste en el fango.
¡ Qué ridículo más estrepitoso !
Aún recuerdo tus balbuceos:
-He despreciado una magnífica ocasión...
... para callarme- dijiste.
Pero tu voto en contra,
emitido cobardemente desde el secreto,
rompió la unanimidad imprescindible.
Perdí las primeras oposiciones ante un candidato de risa.
¡Qué mierda de Sistema!
Seguí trabajando mientras tú lo aniquilabas todo.
Nunca salió de tu boca una crítica constructiva.
He visto en tu laboratorio
a grandes científicos consolidados
¡ llorando !
Eras un hijo de la gran puta,
pero ya nadie se acuerda de ti.
Tu mezquindad se quedó en el lodo.
Sigues siendo catedrático,
pero ni siquiera te escupen:
Simplemente te ignoran...
¡ No existes !
¿Sabes...? Hay tres tipos de personas:
Las que se matan trabajando,
las que tendrían que trabajar y,
las que -como tú- tendrían que matarse...
Aunque tal vez ya no sea necesario.
Conmigo te equivocaste, Gregorio.
Pero lo pagaste caro...
-¡Jódete!-
--..--
¿Recuerdas, Gregorio?
Fue hace más de veinte años.
Te ensañaste conmigo.
Sabías que mi trabajo era el mejor
(-así te lo indicaron en público-),
pero tenías un recomendado.
Te lamían el culo.
Eras ácido, imprudente y arrogante.
Me acosaste sin piedad.
Quisiste impedirme la réplica.
No te lo consentí.
Me enfrenté contigo sabiendo que no podía ganar.
Un par de respuestas y te hundiste en el fango.
¡ Qué ridículo más estrepitoso !
Aún recuerdo tus balbuceos:
-He despreciado una magnífica ocasión...
... para callarme- dijiste.
Pero tu voto en contra,
emitido cobardemente desde el secreto,
rompió la unanimidad imprescindible.
Perdí las primeras oposiciones ante un candidato de risa.
¡Qué mierda de Sistema!
Seguí trabajando mientras tú lo aniquilabas todo.
Nunca salió de tu boca una crítica constructiva.
He visto en tu laboratorio
a grandes científicos consolidados
¡ llorando !
Eras un hijo de la gran puta,
pero ya nadie se acuerda de ti.
Tu mezquindad se quedó en el lodo.
Sigues siendo catedrático,
pero ni siquiera te escupen:
Simplemente te ignoran...
¡ No existes !
¿Sabes...? Hay tres tipos de personas:
Las que se matan trabajando,
las que tendrían que trabajar y,
las que -como tú- tendrían que matarse...
Aunque tal vez ya no sea necesario.
Conmigo te equivocaste, Gregorio.
Pero lo pagaste caro...
-¡Jódete!-
--..--
Última edición: