Te extraño mamá, no sabes las horas de vida que daría por tenerte un minuto a mi lado

Julián Varela Navarro

Poeta recién llegado


horacio-coppola-buenos-aires-1936-rivadavia-y-misiones-b62f21-1024.jpg



Yo; Jeremías Aguirre nacido en Liniers, me encontraba en mi salón de primaria. Por supuesto abrí mi carpeta para buscar la materia que apresurábamos comenzar, pero el separador no estaba por ninguna parte, así que la profesora condujo a regañar mi tardanza, ¡y me gritó al oído que como podía ser tan despistado!; tan estúpido. Yo estaba retrasando la súper increíble clase, la humilde exposición de temas que la súbdita profesora Marcela iba a presentar. Ya detenida a mi costado con firmeza, con persistencia optó por arrancar mis hojas apretando sus manos agrietadas. Comenzó también a revolver la carpeta, digo yo, su enojo era grande, muy grande… pobre carpeta. Juro que en ese momento me sentí aturdido, aterrado, como si a mi lado me acechara un monstruo de pesadillas. Lo único que atiné a cruzar por mi pequeña mente en ese nervioso instante, fue la siguiente afirmación: —Te extraño mamá, no sabes las horas de vida que daría por tenerte un minuto a mi lado.



-Julián Varela Navarro
 
Última edición:
Por suerte esos métodos cambiaron aunque ahora es al revés y los alumnos son los que agreden a los maestros, creo que debería haber respeto desde ambas partes , con el ejemplo se educa más que con la palabra.
Y respecto al final de tu relato comparto el sentimiento, porque las madres son el mejor refugio del alma y del cuerpo.

Me encantó leerte
Saludos
 
Última edición:
Por suerte esos métodos cambiaron aunque ahora es al revés y los alumnos son los que agreden a los maestros, creo que debería haber respeto desde ambas partes , con el ejemplo se educa más que con la palabra.
Y respecto al final de tu relato comparto el sentimiento, porque las madres son el mejor refugio del alma y del cuerpo.

Me encantó leerte
Saludos


¿Cómo estás?, coincido totalmente lo que decís.
Respecto la figura materna, en aquellos momentos de estrés y nervios lo primero que pensamos es en su abrazo, sobre todo cuando somos niños. Por supuesto cuando nuestra madre ya no está, ese abrazo lo añoramos mucho más.
Muchas gracias por tu comentario, y me alegro que te haya gustado leer mis escritos.
Saludos y besos.
 


horacio-coppola-buenos-aires-1936-rivadavia-y-misiones-b62f21-1024.jpg



Yo; Jeremías Aguirre nacido en Liniers, me encontraba en mi salón de primaria. Por supuesto abrí mi carpeta para buscar la materia que apresurábamos comenzar, pero el separador no estaba por ninguna parte, así que la profesora condujo a regañar mi tardanza, ¡y me gritó al oído que como podía ser tan despistado!; tan estúpido. Yo estaba retrasando la súper increíble clase, la humilde exposición de temas que la súbdita profesora Marcela iba a presentar. Ya detenida a mi costado con firmeza, con persistencia optó por arrancar mis hojas apretando sus manos agrietadas. Comenzó también a revolver la carpeta, digo yo, su enojo era grande, muy grande… pobre carpeta. Juro que en ese momento me sentí aturdido, aterrado, como si a mi lado me acechara un monstruo de pesadillas. Lo único que atiné a cruzar por mi pequeña mente en ese nervioso instante, fue la siguiente afirmación: —Te extraño mamá, no sabes las horas de vida que daría por tenerte un minuto a mi lado.



-Julián Varela Navarro
Una profunda reflexión sobre la niñez, el miedo a la autoridad y la necesidad de apoyo emocional y espiritual.

Saludos
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba