Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Te extraño.
Amor… tiempo sin saber de ti. Sabes los días han sido largos, hirientes como cuchillos sobre filete suave; me ha dolido tanto tu ausencia, pese a las mil ocupaciones que suelo traer en la cabeza, has permanecido ahí, día con día… el cepillo de dientes azul, me hablaba de ti al amanecer, y las rosas del jardín con su aroma provocan traer a mi recuerdo inmediato, la ternura desgranada de tu presencia en mis muchos momentos.
Las noches vestidas de negros y azules, que danzan con el plateado inquieto de la luna, suelen avivar mi inquietud por sentirte aquí, la calidez de tu piel abrazando mi presencia es un reclamo de mí ser entero; te he extrañado tanto amor.
Las sabanas se tornan tan necesarias en mis noches frías, me quedo esperando tu regreso por todos estos meses, sintiéndolos años, así me duele tu ausencia; hasta el respiro pesa si no estás conmigo.
Te requiero cariño ahora, desde el centro de mis sentidos hasta la torre de control que dirige mi pensamiento hacia ti constantemente, eres hoy por hoy embarcadero de mis deseos urgentes, donde necesito tocar soles con tus manos unidas a las mías, donde deseo subirme al vientre de la luna en un grito unido al tuyo, donde siento la inmensa necesidad de sentirme jardín multicolor donde tu semilla se hunda y crezca… amor te necesito, ahora y aquí.
Desde esta distancia que nos aleja y nos acerca (por que al estar lejos, estás conmigo, al extrañar tu presencia cada segundo), te espero y te amo, siempre mío (sin perder tu libertad).
Mary C. López
5.05.2011/13:34/Méx/1
Amorosos.
Amor… tiempo sin saber de ti. Sabes los días han sido largos, hirientes como cuchillos sobre filete suave; me ha dolido tanto tu ausencia, pese a las mil ocupaciones que suelo traer en la cabeza, has permanecido ahí, día con día… el cepillo de dientes azul, me hablaba de ti al amanecer, y las rosas del jardín con su aroma provocan traer a mi recuerdo inmediato, la ternura desgranada de tu presencia en mis muchos momentos.
Las noches vestidas de negros y azules, que danzan con el plateado inquieto de la luna, suelen avivar mi inquietud por sentirte aquí, la calidez de tu piel abrazando mi presencia es un reclamo de mí ser entero; te he extrañado tanto amor.
Las sabanas se tornan tan necesarias en mis noches frías, me quedo esperando tu regreso por todos estos meses, sintiéndolos años, así me duele tu ausencia; hasta el respiro pesa si no estás conmigo.
Te requiero cariño ahora, desde el centro de mis sentidos hasta la torre de control que dirige mi pensamiento hacia ti constantemente, eres hoy por hoy embarcadero de mis deseos urgentes, donde necesito tocar soles con tus manos unidas a las mías, donde deseo subirme al vientre de la luna en un grito unido al tuyo, donde siento la inmensa necesidad de sentirme jardín multicolor donde tu semilla se hunda y crezca… amor te necesito, ahora y aquí.
Desde esta distancia que nos aleja y nos acerca (por que al estar lejos, estás conmigo, al extrañar tu presencia cada segundo), te espero y te amo, siempre mío (sin perder tu libertad).
Mary C. López
5.05.2011/13:34/Méx/1
Amorosos.
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