Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas:
Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda
a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com.
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Una gran ola vigila desde lo alto de una cresta,
ya huele en mí la tormenta, se pregunta qué hago aquí,
y oigo la mar que respira y ondula suaves sus olas
como seda de hilandera.
.
¡Ay, ay si la mar pudiera
poder escapar de mí,
sabe que voy a escribir
mis versos sobre su arena!
.
Mi frágil pluma rebota sobre el agua como piedra,
asustada por la sombra con olor a madreselvas
que disfrazada de luna va cabalgando entre nieblas
sobre una yegua de espuma.
.
A horcajadas en la grupa
un par de grandes alforjas para llevarse mis versos
al trigal con amapolas donde florecen los besos
que nada saben de plumas ni morar sobre las olas.
.
¡Ay, ay si las caracolas
pudieran irse de aquí,
saben que voy a guardar
mis versos en sus alcobas!
.
Mas ya saben que es así, mis letras vendrán conmigo
donde nos lleven las olas y mis versos se alzarán
sobre cantos de sirenas en un campo de amapolas
que florece en alta mar.
.
Qué sabe la mar guardar
los sueños de aquellos hijos que la supieron amar,
ella guardará mis versos por toda la eternidad,
dentro de las caracolas y en los cantos de sirenas,
con orquesta de violines y música celestial.
.
¡Ay, ay si la mar pudiera
poder escapar de mí,
sabe que voy a escribir
mis versos sobre su arena!
Una gran ola vigila desde lo alto de una cresta,
ya huele en mí la tormenta, se pregunta qué hago aquí,
y oigo la mar que respira y ondula suaves sus olas
como seda de hilandera.
.
¡Ay, ay si la mar pudiera
poder escapar de mí,
sabe que voy a escribir
mis versos sobre su arena!
.
Mi frágil pluma rebota sobre el agua como piedra,
asustada por la sombra con olor a madreselvas
que disfrazada de luna va cabalgando entre nieblas
sobre una yegua de espuma.
.
A horcajadas en la grupa
un par de grandes alforjas para llevarse mis versos
al trigal con amapolas donde florecen los besos
que nada saben de plumas ni morar sobre las olas.
.
¡Ay, ay si las caracolas
pudieran irse de aquí,
saben que voy a guardar
mis versos en sus alcobas!
.
Mas ya saben que es así, mis letras vendrán conmigo
donde nos lleven las olas y mis versos se alzarán
sobre cantos de sirenas en un campo de amapolas
que florece en alta mar.
.
Qué sabe la mar guardar
los sueños de aquellos hijos que la supieron amar,
ella guardará mis versos por toda la eternidad,
dentro de las caracolas y en los cantos de sirenas,
con orquesta de violines y música celestial.
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¡Ay, ay si la mar pudiera
poder escapar de mí,
sabe que voy a escribir
mis versos sobre su arena!
Son octonarios con estribillos en octosílabos, no es una estructura conocida ni con un esquema fijo de rima, es algo espontaneo respetando la métrica tan solo, sin seguir estrofas marcadas.
Una gran ola vigila desde lo alto de una cresta,
ya huele en mí la tormenta, se pregunta qué hago aquí,
y oigo la mar que respira y ondula suaves sus olas
como seda de hilandera.
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¡Ay, ay si la mar pudiera
poder escapar de mí,
sabe que voy a escribir
mis versos sobre su arena!
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Mi frágil pluma rebota sobre el agua como piedra,
asustada por la sombra con olor a madreselvas
que disfrazada de luna va cabalgando entre nieblas
sobre una yegua de espuma.
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A horcajadas en la grupa
un par de grandes alforjas para llevarse mis versos
al trigal con amapolas donde florecen los besos
que nada saben de plumas ni morar sobre las olas.
.
¡Ay, ay si las caracolas
pudieran irse de aquí,
saben que voy a guardar
mis versos en sus alcobas!
.
Mas ya saben que es así, mis letras vendrán conmigo
donde nos lleven las olas y mis versos se alzarán
sobre cantos de sirenas en un campo de amapolas
que florece en alta mar.
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Qué sabe la mar guardar
los sueños de aquellos hijos que la supieron amar,
ella guardará mis versos por toda la eternidad,
dentro de las caracolas y en los cantos de sirenas,
con orquesta de violines y música celestial.
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¡Ay, ay si la mar pudiera
poder escapar de mí,
sabe que voy a escribir
mis versos sobre su arena!