alfo_022
Poeta asiduo al portal
Del repente de un inesperado
le recibí en brazos
inocente de oscuros cabellos brillantes
una ternura incalculable le poseía
a cualquiera convertía en espectador
de sus pequeños pasos
traviesa compañía
cayo del cielo con un razón
Pudo haber sido enviada por Dios
te nombras igual que la ciudad luz
dia tras día corriste para ser feliz
cada noche esperabas con ansia el camino
para ir a casa, donde todos te esperaban
nunca te apartaste del lado
de quien le compartía un pedaso de su cama
le diste felicidad al que ya no creía en nada
fuiste aquel rayo del sol
que vida le dio a las rosas
tu arrullo olvidó la existencia del frío
tu rostro la alegría de la mañana
el acompañarle con una caminata
una tarea diaria
el silencio por sólo escuchar de sus tristes palabras
te fuiste al cielo
y me dejaste aquí
cerraste los ojos
su morada no se volvió a compartir
ya no habrían más caminatas
las lágrimas sólo pude dejar ir
amiga mía te fuiste al cielo
solo espera por mi
le recibí en brazos
inocente de oscuros cabellos brillantes
una ternura incalculable le poseía
a cualquiera convertía en espectador
de sus pequeños pasos
traviesa compañía
cayo del cielo con un razón
Pudo haber sido enviada por Dios
te nombras igual que la ciudad luz
dia tras día corriste para ser feliz
cada noche esperabas con ansia el camino
para ir a casa, donde todos te esperaban
nunca te apartaste del lado
de quien le compartía un pedaso de su cama
le diste felicidad al que ya no creía en nada
fuiste aquel rayo del sol
que vida le dio a las rosas
tu arrullo olvidó la existencia del frío
tu rostro la alegría de la mañana
el acompañarle con una caminata
una tarea diaria
el silencio por sólo escuchar de sus tristes palabras
te fuiste al cielo
y me dejaste aquí
cerraste los ojos
su morada no se volvió a compartir
ya no habrían más caminatas
las lágrimas sólo pude dejar ir
amiga mía te fuiste al cielo
solo espera por mi