Te marchaste una noche
tras las estrellas
dejándonos el alma
llena de pena.
Viniste en primavera
ave de paso
quedaste rezagada
entre sus brazos
Niña de la Riviera
dulce sirena
nadabas por las aguas
de tus quimeras
Adornabas nostalgias
con lazos rosa,
llenabas tus tristezas
de mariposas.
Reina de soledades
flor del desierto,
cuanto menos te riegan
más vas creciendo.
Princesa de otros mares
con caracolas
donde las olas llevan
bata de cola.
Vuela querida niña
ya es primavera,
regresa con los tuyos
a la Riviera.
Te fuiste silenciosa
tras las estrellas
dejándonos sumidos
en la tristeza.
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