HÉCTOR
Eres mi poesía; yo el instrumento inspirado.
Te trenzas en mis sueños
pactando eternizarte,
me raptas al espacio
y me sueltas otra vez.
Ya no sé que hacerte,
que decirte, si maldecirte,
o dejar que te vayas,
pero mis sueños te retienen.
La mala racha hizo casa,
carcomida, arañada,
en un sin fin de desdén,
que me apela la tristeza.
Éste es el canto prematuro,
de una muerte preparada,
con tu lejanía,
pesadilla que perdura.
pactando eternizarte,
me raptas al espacio
y me sueltas otra vez.
Ya no sé que hacerte,
que decirte, si maldecirte,
o dejar que te vayas,
pero mis sueños te retienen.
La mala racha hizo casa,
carcomida, arañada,
en un sin fin de desdén,
que me apela la tristeza.
Éste es el canto prematuro,
de una muerte preparada,
con tu lejanía,
pesadilla que perdura.