EL ANGEL DEL AMOR
Poeta que considera el portal su segunda casa
El otoño devora mi escudo,
y cumbre con hojas amarillas,
el silencio de mi alma,
en el límite mismo, del amor
y la locura.
y cumbre con hojas amarillas,
el silencio de mi alma,
en el límite mismo, del amor
y la locura.
En algún lugar estoy
escribiendo este poema,
que tus manos
escribieron en mi cuerpo.
Aquí vuelve el amanecer
Rosita de mi alma
pero todo, todo,
está lleno de tu ausencia,
caminaré con ella
buscando el espejo de tu aliento,
buscando tus ojos.
Triste está mi corazón,
tan triste, como la soledad
Que me envuelve, en la melancolía.
Como un pájaro
como un gato
como un pez.
Te he mirado herido
desde tus labios
desde poemas
desde rincones.
Como un loco
te he mirado
con preguntas
sin respuestas.
Te amo tanto
que me atrapa el giro
del silencio y se desploma
el mundo en mis ojos.