Martín Renán
Poeta adicto al portal
Te hiciste de harapos,
cenizas de mendigo
y cicatriz;
has dejado de pagar tus deudas;
el dedo en el gatillo
mientras curas tu sombra
compartes tu camisa
a tu mejor amigo
para que tenga menos frío que tú.
Pasará por tus manos el caos;
un dios a manera de mendigo
te verá mejor
en sus ojos de vidrio roto.
y te mirarán con asombro
de voyerista,
de cómo te desnudas
para asaltar un banco que roba tu dinero.
Te patearán la boca
y todo el cuerpo,
los que te dicen la verdad
y los que te mienten de verdad.
El pan que tú comiste mañana
se encerró en la celda
del poeta;
contigo en lo cotidiano
donde quisiste morir
empuñando a todos revolucionarios.