A ver, José: creo que seré el primer tío sincero en este lugar, pero, como decía mi madre: es por tu bien.
Tu "poema" tiene encima ese monstruo casi invencible que se alza sobre la mayoría de los "poetas" de hoy: el lugar común, es decir, la repetición pretensiosamente ornamentada de algo que alguien ya dijo en el pasado, la imagen insoportablemente trillada que quizás un día pareció hermosa, pero que ahora resulta obsoleta. ¿Qué quiero decir? Que seamos sinceros: no sé cuántas veces he leído o escuchado frases como "noche tras noche", "me dice te quiero", "estás a mi lado"; frases que se han vuelto trilladas y obsoletas, y hasta las usan en canciones del gusto popular. Quiero decir que la autenticidad es lo que forma al poeta, y si no persigues la autenticidad, amigo, te recomiendo que no llames poema a algo que no lo es. Y si, por otro lado, estás en busca de esa autenticidad, ésa voz libre de lugares comunes y de simpleza, entonces no detengas tu búsqueda y no la entorpezcas con sólo versificar pensamientos y creer por ello que estás creando un poema. Los poemas no son pensamientos pobremente versificados, son imágenes, son vías para tocar la realidad con palabras, para desnombrar todo lo nombrado y nombrarlo nuevamente, para destruir lo hecho y reedificarlo con palabras: eso es hacer poesía.
A mi parecer, tu "poema" está lleno de lugares comunes; no me parece romántico sino romanticoide; no emotivo sino emocional; no sensible sino sentimentalista; no sencillo sino simple. Sin mencionar lo que ya muchos te han referido respecto a faltas de ortografía y puntuación. Ahora bien, quizás no todo sea malo en tu "poema", porque podría decirse que tiene cierto ritmo, y el ritmo, amigo mío, es el cuerpo de un poema, es su esqueleto: un poema puede tener mucha emoción, estar cargado de sentimentalismos, pero si no tiene ritmo, es decir, esqueleto, entonces es un poema flácido y débil. De modo que, por el lado del ritmo, digamos que llevas las de ganar. Ahora sólo procura ir más allá, encontrar la imagen fuerte, la palabra precisa; no escuches a tu alrededor porque el mundo está lleno de repeticiones y frases hechas; lee poesía, un poeta no puede ser tal si no lee poesía; dale nuevos nombres a las cosas porque de eso se trata la poesía, es decir, no le creas a la realidad, las cosas no se llaman como nos han dicho que se llaman; no digas "me quedo en silencio" cuando puedes decir "el bostezo de las horas me ha robado la voz"; no digas "eco" cuando puedes decir "voz oculta tras la pared que me ha devuelto tu nombre". Eso es ir más allá, eso es romper el ciclo de las frases y palabras que usa todo el mundo y convertirte en creador, porque eso es un poeta, es un creador.
Lo dejo a tu consideración José, y seguro dirás que mi opinión ha sido destructiva, y es verdad, porque uno destruye para volver a edificar. Yo ya destruí tu poema, ¿qué te parece si ahora, con más calma, lo piensas dos veces, tranquilamente, y empiezas a reconstruirlo, pero ahora en serio? Puedes mandarme a la goma con mi opinión (la mayoría lo hace) y seguir pensando que "tu poema es hermoso" como te lo han dicho en este lugar, y está bien si así lo quieres; pero te aseguro una cosa: después de leer esto que te he escrito, cuando quieras sentarte de nuevo frente a una hoja blanca a escribir, vas recordar cada palabra de lo que te he dicho, y con suerte, la tomarás en cuenta.
De todos ustedes, sinceramente:
Amadeus Rey (heterónimo).