El Sultán de la Poesía
Poeta fiel al portal
El silencio abraza la muerte,
camina la ofensa de un beso ignorado,
la palabra herida,
la verdad desnuda,
el canto sublime de la piel erizada
y las máscaras crueles del amor roído.
La ciudad en su calma de neón
destila deseos prófugos del alma.
Cada roce, aborda un secreto,
dos brasas
un cristal que frota la noche
y dos cuerpos extraviados en el abismo.
Sólo el placer emborracha las caderas,
destierra la ambición
de amar desencadenado
con un húmedo toque,
con un lascivo verbo,
con un estruendo verso.
Partirán las ganas en barco de inapetencia,
te pondrás firme ante mí,
te irás, sí, te irás
con cada halo de aire que de tu pecho, escape
pero retornaras con las manos blancas
de un porvenir que dejamos, juntos que sucumbiera.
ELSP
camina la ofensa de un beso ignorado,
la palabra herida,
la verdad desnuda,
el canto sublime de la piel erizada
y las máscaras crueles del amor roído.
La ciudad en su calma de neón
destila deseos prófugos del alma.
Cada roce, aborda un secreto,
dos brasas
un cristal que frota la noche
y dos cuerpos extraviados en el abismo.
Sólo el placer emborracha las caderas,
destierra la ambición
de amar desencadenado
con un húmedo toque,
con un lascivo verbo,
con un estruendo verso.
Partirán las ganas en barco de inapetencia,
te pondrás firme ante mí,
te irás, sí, te irás
con cada halo de aire que de tu pecho, escape
pero retornaras con las manos blancas
de un porvenir que dejamos, juntos que sucumbiera.
ELSP