manuel prol
Poeta asiduo al portal
Te marchaste en silencio,
serenamente,
como se marcha el día,
dando paso a las sombras
y dejando en el viento
el triste parpadeo
de la postrera luz
que ya agoniza.
Te marchaste en silencio,
humildemente,
te marchaste en silencio
como has vivido,
sin hacerte notar,
sin exigir nada,
sin perder la sonrisa,
sin un lamento.
Sencillamente,
te adentraaste en las sombras,
apagaste tu luz
y, con un beso
te recibió la muerte.
serenamente,
como se marcha el día,
dando paso a las sombras
y dejando en el viento
el triste parpadeo
de la postrera luz
que ya agoniza.
Te marchaste en silencio,
humildemente,
te marchaste en silencio
como has vivido,
sin hacerte notar,
sin exigir nada,
sin perder la sonrisa,
sin un lamento.
Sencillamente,
te adentraaste en las sombras,
apagaste tu luz
y, con un beso
te recibió la muerte.