Paito
Poeta recién llegado
Te muero.
En los alientos divisos del aire, en vientos refugiados arden
de soplos se distraen y como la lluvia caen.
Cobijas las miradas con sonrisas de lucero,
me muestra una esfera como una tormenta sin regreso,
en medio de la nada volteo con deseo,
tocando el incognito silencio, de un opaco anzuelo.
Le traes al mar un poema de ilusiones,
con canciones de guerreros que ahogan embarcaciones,
despiertas en las olas miles de emociones,
aquellas sensaciones no se desvanecen, se hunden como besos
y solo con el agua perduran en el tiempo,
¿Quién fuese marinero, quien pudiera navegar en tus decesos?
Que rosan las colinas con un frió penetrante
dejando a mi lado una luna tan distante
y tus palabras ya no hablan solo susurran en el aire.
Deseo ser mar, para sentir tu viento
y que no renuncien a mi tus sombríos pensamientos.
Solo con el reflejo de aquella fría noche tu recuerdes
que mi alma es un mar, que con furia destruye
y desnuda para ti, para escuchar tus voces
y me muero, y te muero, y te espero
con un crudo silencio, susurrándole al viento
que de ti me dé un consuelo
para ser el mar eterno.
Y sin alma un sol sin lucero, eres el fuego que no quema
la oscuridad que no atenta, un millar de estrellas
quizás solo seas aire, somos tan desiguales
que para ser en ti, sola mi alma se evapora
y se divide en dos, un mar de pasión
y la libertad que me da tu voz.
PaaS